El Concello de Vigo ha decidido proteger los restos de la antigua muralla de la ciudad descubiertos recientemente en la rúa Laxe, en el marco de las catas arqueológicas previas a la humanización de la vía. La actuación municipal permitirá preservar este patrimonio histórico sin necesidad de paralizar las obras en curso.
El alcalde, Abel Caballero, anunció la aparición de estos vestigios durante la mañana de hoy y subrayó la importancia de compatibilizar el avance de los trabajos con la conservación del legado histórico. En este sentido, afirmó que el Concello actuará para proteger los restos hallados.
Los hallazgos se localizan en el entorno del cruce entre la rúa Laxe y la Travesía do Cónsul, donde han salido a la luz aproximadamente dos metros de muralla con un ancho de 80 centímetros. Según las primeras estimaciones, este tramo tendría continuidad bajo la acera en dirección a la rúa Carral.
El regidor explicó que el objetivo del Ayuntamiento es seguir avanzando en el conocimiento de la estructura defensiva de la ciudad sin interrumpir el desarrollo urbano previsto. Así, el Concello estudiará fórmulas para integrar estos restos en el espacio público, permitiendo que puedan quedar visibles para la ciudadanía. En palabras de Caballero, se buscará un mecanismo que haga posible su puesta en valor porque “non podemos renunciar a unha parte tan importante da nosa historia”.
Los expertos apuntan que el tramo descubierto mantiene una orientación norte-sur y podría corresponderse con el mismo lienzo de muralla visible en la ventana arqueológica situada al final de la rúa Carral, a unos 18 metros de distancia. Asimismo, señalan que la fortificación continuaría hacia el sur en dirección al histórico Baluarte de Gamboa, una de las puertas más significativas del recinto amurallado, ya que fue el punto de acceso utilizado por la población viguesa durante la expulsión del ejército francés.
