El alcalde de Vigo, Abel Caballero, reivindicó este jueves la memoria de los alcaldes Emilio Martínez Garrido y José Antela Conde, fusilados en 1936 junto a otros representantes políticos y sindicalistas, durante el acto público de homenaje organizado por el Concello de Vigo con motivo del 90 aniversario de sus asesinatos.

Caballero puso en valor la trayectoria de quienes fueron “bravos defensores da democracia” y defendió el proyecto de transformación social que representaban.

En su intervención, sostuvo que “o delito era ser demócratas, o delito era querer transformar este país”, en referencia a la persecución y represión sufrida por aquellos representantes políticos.

El homenaje recordó especialmente a Emilio Martínez Garrido, alcalde de Vigo, y José Antela Conde, alcalde de Lavadores, ambos elegidos democráticamente por la ciudadanía.

Caballero subrayó que el acto pretende mantener viva su memoria “con respecto, memoria e proximidade”, al tiempo que establece un vínculo entre la democracia actual y quienes, hace nueve décadas, perdieron la vida por defender sus ideales.

Durante el acto, el alcalde recordó asimismo a Antonio Bilbatúa Zubeldía, Demetrio Bilbatúa Zubeldía, Enrique Heraclio Botana, Avelino Torres López, Ubaldo Gil Santostegui, Ramón González Brunet e Ignacio Seoane, igualmente víctimas de la represión de 1936.

El homenaje se hizo extensivo a las familias de los represaliados, que, según señaló Caballero, tuvieron que afrontar durante años la marginación y las consecuencias de la persecución.

El regidor destacó que aquellos representantes habían recibido el respaldo democrático de los ciudadanos de Vigo y Lavadores y amplió el reconocimiento “a todos aqueles que na España de 1936 foron vítimas de asasinatos”, muchos de los cuales continúan desaparecidos en la actualidad.

Caballero vinculó la recuperación de la memoria democrática con el escenario político actual y alertó sobre el avance de los movimientos de extrema derecha en España, Europa y otras partes del mundo.

En este sentido, reclamó una defensa activa de los valores democráticos y afirmó que, “Temos que facer de muro de contención a ese avance da extrema dereita que pretende que volvamos a etapas que non queremos”.

El alcalde defendió así la necesidad de recordar la experiencia de quienes fueron víctimas de la represión como una forma de reforzar el compromiso con la democracia y evitar el regreso a etapas históricas que, según señaló, la sociedad no quiere repetir.

Caballero aseguró finalmente que Vigo continuará celebrando cada año este homenaje a los represaliados y asesinados, manteniendo vivo su recuerdo y reivindicando “o seu valor extraordinario” en la defensa del progreso y de la democracia.