El Hospital Álvaro Cunqueiro de Vigo acogió el este martes la II Jornada de Abordaje Integral del Pie Diabético, un encuentro de actualización y tratamiento multidisciplinar que reunió a médicos y profesionales sanitarios de distintas especialidades implicados en la atención a esta patología. Entre las participantes estuvo la podóloga baionesa Ana Cabrita, que compartió su experiencia en la prevención de las úlceras una vez que estas han cicatrizado.

La jornada puso el foco en la importancia del trabajo coordinado entre distintas disciplinas sanitarias para ofrecer una atención integral a las personas con pie diabético. La intervención de Cabrita se centró en una fase fundamental del proceso asistencial: evitar que las lesiones vuelvan a aparecer después de haberse curado.

Prevenir después de la cicatrización

La curación de una úlcera no supone necesariamente el final del tratamiento. La prevención de nuevas lesiones, conocidas como reulceraciones, resulta esencial para reducir el riesgo de que el problema se repita. En este ámbito, la podología desempeña un papel relevante mediante el análisis de la pisada y la adaptación de soluciones específicas para cada paciente.

Cabrita abordó dos aspectos principales. El primero es la biomecánica del pie, que permite estudiar cómo se apoya durante la marcha y cómo se distribuyen las presiones al caminar. Detectar las zonas que soportan una carga excesiva ayuda a identificar posibles puntos de riesgo, ya que estas presiones pueden favorecer la aparición de nuevas úlceras.

El segundo elemento son las plantillas personalizadas, diseñadas en función de las características y necesidades de cada persona. Estos dispositivos contribuyen a descargar las áreas más vulnerables y a redistribuir las presiones, con el objetivo de reducir las posibilidades de que las lesiones reaparezcan.

El mensaje principal de su intervención fue que tratar el pie diabético no consiste únicamente en curar la úlcera, sino también en actuar después para prevenir futuras complicaciones. Para ello, es necesario mantener el seguimiento y adaptar las medidas preventivas a cada paciente.

Ana Cabrita desarrolla su actividad profesional en una clínica podológica de Baiona, que abrió sus puertas hace dos años, donde atiende a numerosas pacientes con esta patología.

Su participación en la jornada viguesa permitió trasladar esa experiencia clínica a un encuentro que reunió a profesionales de diferentes especialidades, con un objetivo común, mejorar la atención a las personas con pie diabético mediante la colaboración entre disciplinas y la prevención de nuevas lesiones.