Miles de personas abarrotaron este sábado la playa de Samil y sus alrededores para asistir al acto central del Día de las Fuerzas Armadas, presidido por los Reyes Felipe VI y Letizia y que contó, por primera vez, con la presencia de la princesa Leonor en esta ceremonia militar.

La jornada estuvo marcada por la gran afluencia de público y por las adversas condiciones meteorológicas, que obligaron a cancelar tanto la exhibición aérea prevista como el tradicional salto paracaidista. A pesar de ello, el desfile terrestre reunió a 3.746 efectivos de los tres ejércitos, la Armada, la Unidad Militar de Emergencias (UME), la Guardia Real y la Guardia Civil, en una demostración de capacidad operativa y coordinación.

El acto comenzó poco después de las 12:00 horas con la llegada de los monarcas y de la heredera al trono a la tribuna instalada en Samil. Felipe VI vistió el uniforme de gala del Ejército de Tierra, mientras que la princesa Leonor lució el de alférez de cuarto curso del Ejército del Aire y del Espacio.

Uno de los momentos más comentados de la mañana se produjo durante el izado de la bandera nacional, cuando la cuerda que la sostenía se soltó y la enseña cayó antes de alcanzar la parte superior del mástil. Tras el incidente, la bandera de la Guardia Real presidió el desfile, que continuó con normalidad tras el homenaje a los caídos en acto de servicio.

El mal tiempo obliga a cancelar el desfile aéreo

Las nubes bajas y la escasa visibilidad impidieron la participación de las 70 aeronaves previstas, entre ellas cazas Eurofighter, F-18, Harrier, aviones de transporte y helicópteros militares. También tuvo que suspenderse el salto de la Patrulla Acrobática de Paracaidismo del Ejército del Aire y del Espacio (PAPEA).

Sin embargo, el público mantuvo el entusiasmo durante toda la ceremonia, que se prolongó durante aproximadamente una hora.

Más de un centenar de vehículos y el estreno del Dragón

El desfile terrestre recorrió 1.165 metros entre la avenida de la Constitución y la intersección con la calle Río. En él participaron 109 vehículos militares, 32 motocicletas, 130 caballos, seis perros y un carnero, además de los casi 3.800 efectivos desplegados.

Uno de los grandes atractivos fue el estreno en este tipo de actos del nuevo blindado 8×8 Dragón, considerado uno de los vehículos más avanzados del Ejército español. Dos unidades desfilaron junto a carros de combate Leopardo y vehículos Pizarro.

Como suele ocurrir en este tipo de celebraciones, la Legión y la UME fueron algunas de las unidades más aplaudidas por el público. También despertó gran simpatía la presencia de Baraka, el carnero mascota de la Legión, que volvió a desfilar tras su participación en anteriores actos militares.

Broche final a una semana de celebraciones

El desfile puso el punto final a una intensa semana dedicada a las Fuerzas Armadas en Vigo, que incluyó una revista naval y una espectacular exhibición dinámica celebrada el viernes en la propia playa de Samil, también presidida por Felipe VI.

Con esta celebración, Vigo se convirtió durante varios días en el epicentro de las Fuerzas Armadas españolas, acogiendo uno de los eventos institucionales más importantes del calendario nacional y reuniendo a miles de ciudadanos en torno a un amplio programa de actividades militares y divulgativas.