Ante las informaciones aparecedas en los medios sobre las alegaciones del parque eólico Albariño I, la Xunta quiere lanzar un mensaje de tranquilidad: “El futuro de la eólica en Galicia seguirá pasando por una planificación ordenada que acerque seguridad jurídica al sector y a la sociedad, al tiempo que se da prioridad a un desarrollo compatible con el medio natural”.

Desde la Xunta aseguran que “todos los proyectos que se evalúan en Galicia cuentan con las máximas garantías técnicas, jurídicas y ambientales; porque tramitar, no es el mismo que autorizar”.

Del mismo modo, -dicen- que un proyecto se declare como iniciativa empresarial prioritaria no significa, en ningún caso, que el parque eólico esté autorizado, sino que contará con una tramitación más ágil: supone darles prioridad y reducir los tiempos de tramitación. Pero debe contar con todos los informes sectoriales necesarios y con una declaración de impacto ambiental favorable”.

Asimismo, afirman que en el caso del PE Albariño I, con fecha de 26 de octubre de este año el Instituto de Estudios del Territorio (IET) emitió un informe de impacto e integración paisajística sobre el dicho proyecto en el marco del procedimiento de declaración de impacto iniciado por la Administración gallega. La principal conclusión del análisis del IET es que el proyecto presentado tendría «impactos críticos» ya que alteraría los valores de las áreas de especial interés paisajístico afectadas —concretamente, Serra da Groba,  Corroubelo y Chan da Valga—.

Hace falta subrayar que este informe no es vinculante pero, al igual que el resto de los que se solicitaron la otros organismos sectoriales, tendrán que ser valorados en su momento por la Administración autonómica a la hora de decidir se se autoriza o no el proyecto.