ALFREDO // Abel Presa, dueño del buey, al lado de "Rubio"

La carne de buey es una de las más apreciadas del mercado. No es nada fácil encontrar en las carnicerías alguna pieza de este suculento plato, tan deseado en la mesa de cualquier comensal.

Ricardo González Moreira es un carnicero de Randufe, Tui, que el pasado domingo adquirió en Salvaterra de Miño un buey de raza rubia gallega de 1.500 kilos (750 en canal) que pondrá a la venta el 3 y el 7 de noviembre en su carnicería “Talho dos Galegos”, en la ciudad lusa de Valença, a un precio de entre 5 y 9,80 euros el kilo.

El buey, de seis años de edad, estaba castrado y fue criado de forma tradicional. Su alimentación fue a base de heno, harina de maíz, hierva y cereales que su dueño cultiva en sus fincas de Alxén, Salvaterra de Miño, por lo que la calidad de la carne está garantizada”, señala el empresario tudense, que es uno de los profesionales del sector con más prestigio en la compra y venta de ganado del sur de Galicia y norte de Portugal. “Nosotros habitualmente cuando vemos un buey de estas características lo compramos, aunque es un animal que escasea, ya que su manutención es muy cara”, apunta.

Un buey de calendario

“Rubio”, así se llamaba el buey, era famoso en Alxén. Su dueño, Abel Presa, tras darle de comer por la mañana, lo sacaba todos los días a pastar por las fincas que tiene en el pueblo. “Lo llevaba por la carretera y la gente paraba para sacarle fotos. Una tienda cercana, de las de toda la vida, hizo un calendario con su foto para repartir entre sus clientes”, explica emocionado Abel, tras desprenderse del buey después de seis años compartiendo vida con él.

Esta no es la primera vez que esta carnicería lusa con gerencia gallega pone a la venta un animal de estas características. En julio y noviembre del 2018, Ricardo adquiría a un ganadero de Parada, Nigrán, dos ejemplares de buey de raza rubia gallega que degustaron los paladares de quienes compraron la carne de los bueyes en su establecimiento.

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