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La “Plataforma en Defensa da Hostalería Galega”, que agrupa y representa a Asociaciones de Hostelería de toda la comunidad, a más de 4.000 negocios de todas las ramas de este sector, delante de las nuevas disposiciones anunciadas por la Xunta de Galicia en el día de ayer, quiere hacer las siguientes consideraciones:

Primera:

  • Una vez más las medidas adoptadas son arbitrarias, discriminatorias y sin soporte científico-técnico, en gran medida fruto de la habitual falta de diálogo con el sector real.

Segunda:

  • La discriminación es palmaria según el tipo de licencias, sin valorar los usos, algo que venimos denunciando desde hace meses. Especialmente agresiva contra la hostelería que tenía actividad nocturna que vio imposibilitado ejercerla incluso en las terrazas en horario diurno.

Tercera:

  • En cuanto a exigencia de equipar con medidores de CO2, sólo para hacer el servicio dentro de los locales de 21:00 hasta las 23:00 horas, más que una medida sanitaria parece un despropósito más, una nueva falta de sentido común. La Xunta de Galicia, en este asunto, llega de nuevo tarde y mal. Si escuchara al sector, hace meses que se planteó esta idea en toda la franja horaria para poder ampliar el porcentaje de aforo permitida en el interior.
  • En este plano, teniendo en cuenta la delicada situación económica de todos los negocios, demandamos las líneas de ayudas para acceder a los medidores.

Cuarta:

  • El sector hostelero no es el problema, como se demuestra en países que habiendo cerrado desde noviembre sufrieron la tercera y la cuarta ola. Por lo tanto, pedimos responsabilidad a la Xunta de Galicia, que dialogue con el sector y que abandone la política errática en la que está instalada. Que se ponga al frente del sector en la demanda de un PLAN DE RESCATE REAL que evite la quiebra de miles de autónomos y pequeños empresarios, la pérdida de miles de puestos de trabajo.

Quinta:

  • También le exigimos a la Xunta de Galicia que no siga que línea de “cortar por lo sano” para autoprotegerse. En la delicada situación económica en la que nos encontramos las decisión tienen que ser más ponderadas, los matices significan la ruina o la supervivencia. Por lo tanto, las decisiones se deben tomar en base a los datos reales y a los parámetros que la propia Xunta de Galicia define. No se pueden subir de nivel de restricciones de manera discrecional y preventivo: «así cualquiera gobierna». Si esas decisiones afectaran a los sueldos de quien las adopta seguro que entre el blanco y el negro encontrarían muchos grises.