La dirección de IKF, empresa dedicada a la fabricación de materiales refractarios con sede en As Cachadas, A Guarda, aceptó ayer sentarse a negociar la renovación del pacto laboral y se mostró dispuesta a dar marcha atrás en algunas de sus propuestas, “pero sigue negándose a rebaixar a duración da dobre escala salarial. En consecuencia, o cadro de persoal, que cumpre hoxe 26 xornadas en folga, continuará coas medidas de presión ante os intentos da compañía de recortar dereitos e precarizar as condicións laboráis”, explican desde la CIG.
En la CIG-Construcción explican que los responsables de la compañía convocaron ayer el comité de empresa para retomar los contactos. “Previamente a dirección recoñeceu nun escrito que tomou nota da manifestación celebrada o pasado mércores na Guarda, polo que querían rectificar unha serie de cousas”. En concreto, aceptaron dar marcha atrás en su pretensión de obligar los empleados a trabajar los sábados por la tarde y a disfrutar de las vacaciones fuera del período estival.
“Mais IKF non cede na súa intención de prolongar no tempo a dobre escala salarial pactada co anterior comité. Aseguran que o futuro da empresa pasa por abaratar os custes laborais, por iso tamén se negan a un incremento salarial por enriba do que marca o convenio estatal”, afirman desde la CIG-Construcción.
Propuesta del comité
Desde la central sindical denuncian que la dirección considera que una persona que entra en la compañía tiene que estar ocho años desarrollando su labor para ser productiva y poder cobrar lo mismo que el resto de compañeros, “cando botan man a diario de persoal de ETT, agora veñen con que ten que pasar este tempo para que unha persoa equipare o seu rendemento co dos traballadores/as levan máis na empresa”.
Consideran que la propuesta del comité de empresa “é perfectamente asumíbel”, ya que contempla mantener la doble escala salarial el primer año, aumentar el sueldo un 30% en el segundo, un 70% en el tercero y cobrar el mismo que el resto de compañeros a partir del cuarto. En este sentido, recuerdan que la propia autoridad laboral reconoció que no existe en toda Galicia una doble escala salarial tan agresiva como la que estaría dispuesta a asumir el plantel.
Delante de esto, reclaman una intervención decidida de la Administración en el conflicto “porque os traballadores/as séntense totalmente desprotexidos ante a ofensiva desta transnacional para recortar os seus dereitos e precarizar as súas condicións laborais”.
