Los “Autos Locos” regresaron a Camos tras dos años de ausencia. La ‘XIV Baixada de Carros de Bolas’ en la calle San Roque congregó a lo largo de la jornada de hoy a cerca de 80 carrilanas que recorrieron el kilómetro que separa el Torreiro de la calle Xuncido (barrio de Balinfra) en un tiempo récord. Todo ello con un desnivel del 80%, lo que hizo que los bólidos ‘volasen” a casi 110 km/hora y, en el caso de los más artesanales, a 80 km/hora.
El evento, organizado por el Concello y la Asociación Eixo Tolo, reunió a numeroso público en las calles de Camos y dejó imágenes delirantes en esta parroquia, que se puede considerar la auténtica cuna del deporte en Galicia.
Como requerimiento imprescindible de la prueba figuraba que los rodamientos fueran de acero y los carros contasen con un sistema de frenado (además de que los participantes lleven casco, coderas y rodilleras y, en caso de menores, contasen con autorización).
Entre otros premios figuraba, en el caso de la categoría ‘libre’, los más elaborados (300 €, 150 € y 100 €) y el ‘Era Visto’ para aquel que no llegase a meta por razones previsibles ya a simple vista. En el caso de los federados, la clasificación fue por tiempos.
Esta prueba de carrilanas en Camos fue realizada por vez primera en el 1985, siendo la más antigua de Galicia de la que se tenga conocimiento. Entre sus grandes impulsores está Gerardo Ferreira, participante desde su origen y promotor gracias a la Asociación Eixo Tolo. “As carrilanas forman parte da tradición de Camos, cada neno construía o seu carro de bolas e xogabamos con el. Agora facemos este campionato para garantir que non se perda e en dous anos nos gustaría poder acoller o campionato de Europa”, explica.
