Nuevo caso de maltrato animal ocurrido esta vez en Nigrán. Unos jóvenes que en la noche del pasado viernes estaban dando un paseo por el monte en la zona de A Mámoa, en el Alto de Priegue, localizaron a una oveja moribunda dentro de una bolsa de basura cerrada. Rápidamente rompieron el saco para que el animal pudiera respirar y dieron aviso a la Policía Local que se personó en el lugar y a la Isla de Tali.
“Fuimos a buscarla, pero no contábamos que fuera a sobrevivir porque estaba con la cabeza estirada, tenía los ojos cerrados, estaba muerta de hambre, muy deshidratada y desnutrida. La trajimos para casa y la hidratamos con suero, le dimos vitaminas, antibióticos y antiinflamatorios”, explica Natalia Rodríguez, “Tali”, quien, tras examinar a Alma, así la bautizaron, observó que tenía “mucho dolor por todo el cuerpo, yo creo que se cayó de algún sitio y como era vieja la tiraron, porque tenía un fuerte dolor abdominal”.
Alma estaba muy descuidada, tenía los cascos muy largos y está ciega de un ojo. “Ya pasaron cuatro días y aún no se levanta. Estamos con tratamiento. La veterinaria vino a verla y le puso corticoides. Fue un milagro que la encontraran, porque justo cuando pasaban los chicos el animal se movió”, apunta Tali.
Esta es la primera vez que se encuentran con una oveja en tal mal estado y metida en una bolsa de basura cerrada. “Si la meten en una bolsa de basura es para asegurarse que de que el animal no vaya a sobrevivir. Nosotros vamos hacer todo lo posible para que tenga una vida digna. Le pusimos Alma porque parecía que estaba muerta, pero sobrevivió a las pocas horas. Lo único que tenía era alma y ganas de vivir”, explica Tali.
