La Xunta de Galicia, a través de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, acaba de finalizar las obras de humanización del entorno de las antiguas escuelas y de las viejas viviendas de los maestros de la parroquia de Loureza, en Oia, que supusieron una inversión de 88.000 euros cofinanciado al amparo de las aportaciones del Plan Hurbe.

Ante la conclusión de los trabajos, el delegado territorial de la Xunta en Pontevedra, Luis López, acompañado por la alcaldesa de Oia, Cristina Correa, realizó esta mañana una visita de supervisión de esta actuación, orientada a la mejora del espacio público central de esta parroquia con el objetivo de que ganase en estética, funcionalidad y confortabilidad para los vecinos.

El proyecto consistió en el acondicionamiento y restauración de la zona para mejorar su imagen, la dotación de nuevas medidas de accesibilidad y movilidad, el incremento del espacio para los vecinos y la creación de una plaza de uso público. También se dotó de bancos, arbolado, vegetación y césped al tiempo que el resto del entorno incorporó barandilla de protección de acero y madera, muros de contención para evitar los efectos de ciertos puntos de desnivel y pendiente y de pequeños muros de delimitación de las parcelas privadas. Finalmente, los accesos fueron ejecutados de pavimento en hormigón coreado y jabre.

Colaboramos cunha obra fundamental para rematar a perfecta restauración desta contorna central de Loureza despois de que, en anos anteriores, o Concello de Oia completara a rehabilitación de todos os edificios, que ademais contan cun uso público e social, polo que estamos ante unha actuación que encaixa nas accións de fermosismo e recuperación de espazos públicos que promove a Consellería de Medio Ambiente e, loxicamente, tiña que contar co noso máximo apoio”, explicó el representante autonómico, que puso en valor que las antiguas escuelas se destinen a actividades socioculturales y las viejas casas de la zona se convirtieran en viviendas protegidas.

El delegado territorial recordó también que la Xunta “mantén unha liña de colaboración absoluta cos entidades locais” y destacó el ”bo entendemento” con el Concello de Oia, lo que también permitió la inversión de 90.000 euros para la construcción de una pasarela colgante en esta misma parroquia de Loureza, fundamental para la movilidad peatonal interior y el incremento de los atractivos turísticos, o la ejecución de otras obras de recuperación de espacios públicos al amparo del citado Plan Hurbe, como la ejecutada anteriormente en el entorno de la casa consistorial.

Hay que señalar que la ejecución de obras municipales con las aportaciones del Plan Hurbe tiene una financiación del 70 % por parte de la Consellería de Medio Ambiente, Territorio e Vivenda, que aportó 61.538 euros a esta mejora del entorno de las antiguas escuelas de Loureza, mientras que el 30 % restante fue asumido por el Concello de Oia con fondos propios.