Los trabajadores de Insuíña acordaron este miércoles en las asambleas celebradas en Mougás y Xove desconvocar la huelga prevista para los días 15, 16 y 17 de diciembre. La decisión (que también supone la desconvocatoria del paro en las oficinas de Chapela) se adopta después del laudo arbitral emitido en el día de ayer, en el que el mediador insta a la empresa a constituir la mesa e iniciar el proceso de negociación de un convenio colectivo propio, de igual manera que ya existe en otros centros de trabajo del grupo Nueva Pescanova.
Frente a las pretensiones de la empresa de ir a un nuevo pacto de mejoras de las condiciones laborales, en el laudo arbitral se apuesta por la negociación colectiva estatutaria dadas las garantías, la seguridad jurídica y estabilidad que acerca un convenio colectivo. En la resolución también se pone en valor que en los pactos firmados con la representación social en años anteriores, ya se recogía la voluntad de las partes de avanzar en un convenio colectivo propio que unificara las condiciones de los tres centros de trabajo de Insuíña.
De igual manera, el arbitro apunta como plazo máximo para iniciar la negociación el primer cuatrimestre del año 2023, instando a no demorar la constitución de la mesa más allá de ese período. No hay que olvidar que la representación del personal de Mougás y Xove lleva desde el año 2016 peleando por el derecho a tener un convenio propio y desde abril del pasado año apelando la empresa para que se siente negociar.
La finalización del pacto de mejoras en 2020, las continuas excusas y la negativa reiterada de Insuíña a iniciar este proceso llevaron a los trabajadores a aprobar un calendario de movilizaciones y a convocar tres jornadas de huelga para esta misma semana, que tendría carácter indefinido a partir del día 19.
La representación de la CIG en Insuíña subraya que «o persoal leva anos coas condicións laborais, económicas e sociais conxeladas e mesmo perdendo dereitos con respecto aos compañeiros e compañeiras do grupo Nueva Pescanova e ao resto do persoal do sector».
«Non hai que perder de vista que Insuíña é a única gran empresa dedicada a acuicultura en Galicia rexida polo convenio estatal, que contempla condicións inferiores ás que ten recoñecidas o persoal doutros centros de Pescanova e nin sequera responde ao funcionamento e ao traballo que se realiza nas piscifactorías galegas. De feito, a outra gran compañía do sector, Stolt Sea Farm, réxese por un convenio propio«, apuntan desde la CIG.
Frente a esta precariedad, ejercer el derecho a negociar de manera directa y en Galicia sus condiciones laborales y salariales es lo que reclaman los trabajadores de Insuíña. «Agora, tras o laudo favorábel as nosas demandas, toca seguir na loita para conseguir un convenio colectivo realmente digno».
