La Guardia Civil ha detenido en las últimas horas a una persona por el caso del cadáver hallado en el fondo de un pozo de O Porriño en febrero del 2021.
El cuerpo de la víctima, localizado casualmente por unos obreros que trabajaban en una finca de O Cerquido, estaba saponificado, es decir, en un proceso natural por el que la grasa humana se convierte en jabón cuando está sumergida en agua, por lo que, al no encontrarse ninguna pertenencia del fallecido, la identificación supuso el principal desafío.
Gracias a la reconstrucción facial elaborada por la Unidad de Antropología Forense del Instituto de Medicina Legal (Imelga), que en abril de este año ordenó el Juzgado de Instrucción 3 de O Porriño, y a la difusión de un retrato robot, se consiguió ponerle nombre y apellidos a la víctima.
Una mujer lusa, de Viana do Castelo, reconoció a su hijo a través de este retrato y, las pruebas de ADN a las que se sometió y que se practicaron en el laboratorio de criminalística de la Guardia Civil en Madrid, confirmaron sus sospechas.
En junio de este año se identificó oficialmente a la víctima como Carlos Alberto Videira do Orfao, de 41 años y vecino del municipio luso de Viana do Castelo. Su familia le había perdido la pista tres años antes, tras una celebración familiar que tuvo lugar en diciembre del 2018.
Este arresto es la culminación de una importante investigación del Grupo de Delitos contra las Personas de la Unidad Orgánica de Policía Judicial de Pontevedra que se ha desarrollado a ambos lados de la frontera del Miño.
