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El Mecalia Atlético Guardés escribió otra página en los libros de historia al conquistar la primera clasificación para una final continental del balonmano gallego. El conjunto miñoto jugó en un encuentro extraordinario para volver a derrotar al Elche en el encuentro de vuelta, jugado en una Sangriña explosiva, que registró un lleno absoluto.

El partido empezó con mucha tensión. Los nervios se dejaban notar sobre la pista, al tiempo que la grada rugía en una Sangriña completamente llena. En ese escenario, la velocidad de deslizamiento de Cris Cifuentes marcó las primeras diferencias. La pivote pucelana anotó tres goles y provocó una falta en ataque que ayudó a sus compañeras a tomar leves distancias.

Pero el Elche no se rindió. Pese a fallar dos penaltis, con Míriam Sempere parando uno desde el banquillo, y estrellarse contra Carratú -titular ayer- en varias ocasiones, la escuadra visitante percutió para equilibrar las fuerzas en medio de un mar de exclusiones. Un nuevo acelerón del Guardés, amparado en la destreza de Dani Moreno, le permitió adquirir una renta de dos goles que, finalmente, se quedó en uno al descanso debido al gol sobre la bocina de Van Zijl.

A la vuelta del vestuario, el Elche apretó. Pero la defensa 6:0 local seguía siendo férrea. Inabordable. Y cuando era superada, Carratú producía. La capitana del Guardés firmó un fantástico encuentro.

Con los guarismos moviéndose poco a poco, la sensación era que un arreón podía desequilibrar definitivamente el encuentro para uno u otro sentido. Y así ocurrió. La electricidad de Pauli Fernández apareció al mismo tiempo que el cansancio. La paraguaya encontró las fisuras en el bloque ilicitano para anotar goles fundamentales. El Elche intentó recortar atacando con siete, pero en una de estas acciones, Fanny Descalzo robó un balón y marcó de área a área aprovechando la portería vacía.

Cuando el Mecalia obtuvo rentas de en torno a los tres goles, la fiesta se desató por completo. El bocinazo final selló la victoria y otra página más en los libros de historia. El Guardés jugará la primera final europea del balonmano gallego. Será a doble partido, los días 29 de abril y 6 de mayo. Y su rival saldrá de la semifinal que mañana domingo dirimirán el Antalya turco y el Iuventa eslovaco en tierras centroeuropeas. Las otomanas parten con siete goles de ventaja del encuentro de ida.

Mecalia Atlético Guardés-AtticGo Elche (22-18, 45-40 en el global)

CRÓNICA: BORJA REFOJOS