«Cuando el juez me llamó para darme la copa, empecé a llorar. Siempre quise ganarlo, pero esto es cien mil veces mejor. Es un sueño hecho realidad». Así de emocionado se mostraba el tudense Jorge Conde del criadero Dobermann do Baixo Miño tras ganar con su fiel amigo Dior, el Campeonato del Mundo de Dóberman que se ha celebrado en Jablonec, Eslovaquia, el pasado fin de semana.
Este espectacular ejemplar de dos años y seis meses logró el oro en la categoría de macho negro otorgado por el jurado en el certamen del IDC (Internationaler Dobermann Club), que agrupa a casi 40 países. Los expertos valoraron de Dior la extraordinaria morfología, el movimiento y el gran carácter.
«Todos los amigos de España, los compañeros de Italia, 600 personas aplaudiéndome, gritándome, para mí fue un espectáculo. Que valoren a tu perro, que le guste tu perro a todo el mundo, es genial, no tiene precio», confiesa el tudense de 25 años abrazado a su mascota, con quien ha recorrido en coche los 2.800 kilómetros que separan la localidad eslovaca de Rebordáns, donde entrena a diario a Dior y a Erea, quien también viajó con ellos al campeonato y logró clasificarse en la tercera posición de la categoría joven de hembra negra.
Su pasión por los perros comenzó desde muy pequeño y la heredó de su padre Luis y la comparte su hermana Esther. Después de tener San Bernardos y dos pastores alemanes, hace unos 14 años entraron en su vida los dóberman, «y ya no hubo vuelta atrás. Ahora tengo cinco, Dior, Erea, Gala, Fox y Fiorella«, señala el joven.
Los entrenamientos comienzan a las ocho semanas «metiéndole mucha motivación por la pelota» y las órdenes se las da en alemán. «El perro tiene que saber cuándo ha de sentarse, tumbarse, quedarse quieto, caminar a mi lado, morder, soltar o ir a por la pelota», afirma el criador.
Reconoce que el gasto económico, tanto de la manutención como de los viajes para ir a los campeonatos, son muy elevados «y no compensa economicamente, pero nuestros sueños se han hecho realidad y no hay dinero que lo pague. En el campeonato no hemos ganado nada más que la copa, pero la satisfacción es irreemplazable. Hay mucho trabajo detrás y el jurado lo ha reconocido. Estamos muy contentos», finaliza el Conde.


