La Guardia Civil investiga al conductor del vehículo implicado en el accidente mortal en el que falleció un joven de 21 años de Gondomar como presunto autor de un delito de homicidio por imprudencia grave.
Los hechos sucedieron diez minutos después de las 00:00 horas del jueves 25 de abril en el kilómetro 18 de la PO-340, a la altura de la gasolinera de Mañufe. El investigado, vecino de Gondomar, conducía un Volkswagen Golf e iba hacia A Ramallosa cuando se produjo el accidente. Chocó frontalmente contra la motocicleta en la que viajaba el fallecido, que circulaba en sentido al centro de Gondomar, a escasos metros de su domicilio.
Al lugar del siniestro se desplazaron los servicios de sanitarios que, a pesar de sus esfuerzos, nada pudieron hacer por salvarle la vida al joven. El piloto llevaba el casco puesto. Según confirmó la Guardia Civil, el conductor del coche, que resultó herido leve, dio negativo en las pruebas de alcohol y drogas a las que se le sometió en el lugar. La Guardia Civil investiga si circulaba efectuando un adelantamiento no permitido en la zona y a una velocidad superior al máximo aurorizado.
Punto negro
El lugar donde ha fallecido el joven está considerado ya como un punto negro de las carreteras miñoranas. En los últimos años han fallecido tres personas en el kilómetro 18 de la PO-340 que une Gondomar con A Ramallosa.
Además del registrado el pasado 25 de abril, el 18 de septiembre de 2016 cinco personas resultaban heridas, tres de ellas de gravedad, tras salirse de la vía un Mercedes Clase A AMG e impactar contra unas piedras. Tres días después, uno de los ocupantes de 25 años fallecía en el hospital.
El 29 de diciembre de 2019, otro joven de 19 años y natural de Baredo, Baiona, fallecía tras salirse de la vía el coche que conducía y colisionar con un muro de una finca privada.

