ALFREDO

El inminente comienzo de la campaña del pulpo el próximo martes, 1 de julio, suscitó esta mañana una reunión en la que se realizó un seguimiento del plan experimental para la gestión de este octópodo aprobado a finales del mes de marzo.

El director general de Pesca, Acuicultura e Innovación Tecnológica, Cándido Rial, repasó junto con los representantes de la Federación Galega y las Federación Provinciales de Cofradías la estrategia llevada a cabo hasta la fecha, tras tres meses de parón de la actividad.

La extracción del pulpo se encuentra actualmente en un período de veda en Galicia, y estuvo precedida de un mes de parada temporal de la actividad durante el mes de abril. El período de veda significa que queda expresamente prohibida la captura de esta especie, por medio de cualquier arte, en aguas en las que Galicia tiene competencias en marisqueo, ya sean interiores o exteriores.

En el plan reforzado en el día de hoy, tanto por Rial como por los representantes del sector, no varían ni los kilos marcados como captura máxima ni las y especies acompañantes que se pueden capturar, como también se confirma que permanecerán igual los horarios, tal y como se había recogido en el DOG. Combiene indicar que, en función de la evolución de la campaña, las cuotas máximas diarias de captura y desembarco podrán ser sustituidas por topes semanales.

El director general recordó también la particularidad de la realización de los trabajos de laboreo, consistentes en el traslado a bordo de las embarcaciones de las nasas desde el lugar de almacenamiento, los tres días naturales anteriores al inicio de la campaña y los tres días posteriores al cierre de la misma. Estas labores estarán autorizadas sin que en ningún caso las embarcaciones puedan abandonar el puerto una vez depositadas las nasas.

También estuvieron presentes en la reunión representantes de Guardacostas de Galicia dando cuenta de todas las tareas de vigilancia realizadas durante estos meses contra el furtivismo con la incautación reiterada de nasas y cacharros de pulpo a lo largo de la costa gallega. La puesta en marcha de estos operativos tuvo como resultado a devolución al mar de más de 1.700 kilos del mencionado cepalópodo.

Extremar la colaboración entre la Administración autonómica y el sector fue otro de los compromisos que quedó sellado esta mañana para seguir controlando de manera exhaustiva la actividad ilegal sobre la extracción de esta especie. La valiosa función que se lleva a cabo por parte de Guardacostas se verá, además, materializada en el riguroso funcionamiento del plan, luego del gran esfuerzo que se hizo en estos tres meses con la vista puesta únicamente en la preservación del recurso de manera sostenible y con el objetivo de que su valor de mercado sea el más competitivo posible.

Desde Guardacostas se pidió la colaboración estrecha de las cofradías en lonjas y puntos de descarga con el fin de evitar las ventas ilegales, que ponen en riesgo la conservación de este preciado producto pesquero.