ALFREDO

El mar vuelve a traer un espectáculo gastronómico a las mesas del restaurante Porto dos Barcos, en Viladesuso, Oia. Su gerente, Juan Enrique Carneiro Salinas, ha presentado a sus clientes un mero gris gallego de 55 kilos, pescado en aguas de Fisterra por un barco gallego y adquirido en la pescadería Narcisa de A Guarda, tras su compra en la lonja de Vigo.

La pieza, 13 kilos más pesada que el último mero que sirvió en el establecimiento en julio (42 kilos) y que se vendió en una noche, ha causado sensación entre los clientes, que no han dudado en acercarse a contemplarlo y hacerse fotos junto a él en el expositor del local. “Es una pieza espectacular”, comenta Juan Enrique, “este viernes lo vamos a despiezar porque abrir un bicho de este tamaño lleva su trabajo, y vamos a empezar con la fiesta”.

El plan culinario para esta joya del mar es variado y ambicioso: empanada con la carne de la cabeza, carpaccio con los lomos altos, paté con el hígado, y ventresca en lomos a la plancha. También se reservará parte de la ventresca para preparar al horno, aprovechando los huesos delanteros, “que quedan espectaculares”. Con esta pieza, el restaurante calcula obtener al menos 120 raciones, «que podrán degustar varias familias».

El Porto dos Barcos no es ajeno a este tipo de hazañas gastronómicas. En marzo ya sorprendió con un rodaballo de 15 kilos que se agotó en un solo día. Famoso por ofrecer productos XXL de la mejor calidad —palometas rojas, lubinas, almejas finas, percebes especiales, bogavantes, langostas o cigalas, las últimas de más de 800 gramos—, el establecimiento ha recibido reconocimientos como el Premio Nacional de Gastronomía en 2019 y su inclusión en la Guía Michelin en 2023.

Incluso figuras conocidas como Alberto Chicote o los presentadores de MasterChef han pasado por sus mesas para disfrutar de una cocina que une la tradición marinera con la espectacularidad de las grandes capturas. Con este mero de 55 kilos, Porto dos Barcos vuelve a dejar claro que el mar gallego y su cocina siguen siendo un referente para los amantes del buen comer.

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ALFREDO // Juan Enrique, gerente de Porto dos Barcos, con la espectacular pieza en la mano.
Porto dos Barcos