El Concello de Nigrán ha puesto en marcha las obras de remodelación del último tramo pendiente de la Rúa Mariñeiro, entre el Templo Votivo do Mar y la entrada al puerto pesquero, con lo que se completará la humanización de todo el núcleo histórico de Panxón.

Los trabajos, adjudicados en abril a Construcciones Castro Figueiró por 462.989 euros con cargo al Plan +Provincia 2024 de la Diputación de Pontevedra, fueron pospuestos hasta después del verano para minimizar las molestias a vecinos, turistas y negocios en plena temporada alta.

El tramo afectado, de 150 metros entre la calle Jesús Espinosa y el puerto pesquero, permanecerá cerrado al tráfico mientras duren las obras. Los vehículos procedentes de Patos deberán circular por el Paseo Marítimo hasta enlazar con la calle Cidade de Vigo.

El alcalde, Juan González, se reunió con los comerciantes de la zona y representantes de la empresa adjudicataria para explicarles la planificación. El regidor reconoció que los dos meses de obras serán complicados, pero pidió paciencia. “O núcleo histórico de Panxón estará completamente remodelado conforme ao propio valor paisaxístico da zona. Ademais, calquera peón poderá vir desde o núcleo de Nigrán, en Otero Pedrayo, ata a praia por beirarrúas accesibles, porque este era o único trozo onde non se intervira”.

La intervención supondrá la ampliación de aceras, actualmente deterioradas y sin condiciones de accesibilidad, que se ejecutarán en granito por tratarse de un entorno histórico. También se instalará iluminación led, pasos de peatones reforzados con luz extra, bancos de piedra y nuevas papeleras.

“O obxectivo é reforzar a seguridade viaria atendendo a que estamos nunha contorna de especial valor paisaxístico, polo que a humanización será acorde a estes valores e seguindo a estela do primeiro tramo”, señaló González, en referencia a la actuación previa de 2018 entre el Templo Votivo y la Estrada pola Vía.

Más allá del cambio estético, la obra permitirá resolver un problema histórico de estancamiento de aguas en episodios de fuertes lluvias. Para ello se sustituirán las tuberías y se creará una red separativa de pluviales. “É unha obra moi demandada e moi necesaria e que se demorou máis do que nos tivera gustado porque, estando onde está, implicou conseguir moitísimos permisos, desde Costas a Augas de Galicia ou Patrimonio”, finalizó el alcalde.