La piscina municipal de A Guarda dará un paso decisivo hacia su modernización el próximo 6 de diciembre, fecha en la que cerrará temporalmente sus puertas para iniciar las obras de rehabilitación integral y mejora energética.
El Concello ha anunciado que, durante los días previos al cierre, del 1 al 5 de diciembre, las instalaciones permanecerán abiertas de manera totalmente gratuita para todos los usuarios. Asimismo, no se pasarán los recibos correspondientes al mes de diciembre y quedarán suspendidos todos los cursos y actividades.
La renovación será profunda y afectará tanto al ámbito energético como al deportivo y funcional. El objetivo es reducir drásticamente el consumo actual, muy elevado debido a la antigüedad de las instalaciones, y situar la piscina como un servicio moderno, accesible y eficiente para toda la comarca.
El Concello destaca que la reforma supondrá una auténtica transformación energética. Se instalarán paneles fotovoltaicos, un nuevo sistema de climatización por aerotermia, aislamiento térmico exterior (SATE), un renovado sistema hidráulico y de tratamiento de agua, así como iluminación LED de bajo consumo.
En palabras del Gobierno local, «trátase dunha actuación imprescindible para garantir o futuro do servizo. A piscina levaba anos pedindo unha intervención integral. Agora damos un paso decisivo cun proxecto que non só aforra enerxía, senón que mellora o confort e a calidade de uso”, señalan desde el Concello.
La reforma no se limita al ámbito técnico. El proyecto contempla también cambios importantes en la estructura deportiva. Entre las novedades destaca la construcción de una piscina pequeña destinada a iniciar a los más pequeños en el medio acuático con mayor seguridad.
El área de gimnasio será ampliada y la zona de spa pasará de ofrecer únicamente sauna y jacuzzi a incluir también un baño turco. Todas las mejoras cumplirán criterios de accesibilidad universal, con la eliminación de barreras arquitectónicas y la adecuación de vestuarios, accesos y equipamientos adaptados.
“Queremos que sexa unha instalación pensada para toda a cidadanía, accesible, cómoda e moderna”, explican los responsables municipales, que subrayan que la nueva piscina “será unha referencia deportiva e de benestar para todo o Baixo Miño”.
La rehabilitación cuenta con un presupuesto total de 2.883.000 euros. La financiación procede de diversas administraciones, 617.000 euros aportados por la Xunta de Galicia; 700.000 euros del Plan Extra de la Deputación de Pontevedra; y 1.566.000 euros provenientes del Programa de Impulso a la Rehabilitación de Edificios Públicos (PIREP) del Gobierno de España, financiado con fondos Next Generation.
Se trata de la única piscina cubierta pública del Baixo Miño, por lo que la obra tendrá un impacto comarcal relevante. “A Guarda merece unhas instalacións deportivas á altura do seu pobo, e agora imos conseguilo. A nova piscina estará preparada para ofrecer servizo todo o ano e para atraer usuarios de toda a comarca”, afirma el alcalde, Roberto Carrero.
Una vez concluidas las obras, A Guarda contará con una infraestructura moderna, eficiente y plenamente adaptada, preparada para servir como punto de encuentro deportivo, de salud y convivencia para toda la ciudadanía.


