El Concello de Nigrán culminará este sábado 29 de noviembre su programación del Mes da Memoria con un acto especialmente significativo, la presentación de Illote P, Barraca 16, el libro póstumo de Santiago Rodríguez Salinas que narra en primera persona la vida en los campos de concentración franceses donde miles de republicanos españoles fueron recluidos tras el final de la Guerra Civil. El evento tendrá lugar a las 20:00 horas en los Cines Municipais del Centro Comercial A Ramallosa.
La presentación contará con la participación del hijo del autor, Eduardo Rodríguez, conocido en el ámbito teatral y de los títeres como Tatán Cunha, además del alcalde de Nigrán e historiador memorialista, Juan González; la periodista y escritora Montse Fajardo; y el historiador Carlos Méixome, especialista en la represión franquista. La editorial Galaxia es la responsable de recuperar y publicar ahora este manuscrito escrito por Salinas en los años ochenta.
Para el Concello de Nigrán, este acto supone un broche perfecto para un mes dedicado a recuperar la memoria democrática. El alcalde, Juan González, subraya la importancia del relato de Salinas. “É un privilexio poder traer a Nigrán unha obra que ilumina unha das etapas máis duras da nosa historia recente. Illote P, Barraca 16 permítenos escoitar unha voz directa, honesta e profundamente humana dun home que viviu o horror dos campos franceses e que, malia todo, non perdeu nin a dignidade nin a capacidade de atopar luz na escuridade”.
Santiago Rodríguez Salinas cruzó a Francia en febrero de 1939 tras la caída de Cataluña. Allí fue internado en los campos de Saint Cyprien, Le Barcarès y Argelès, auténticos espacios de miseria, hacinamiento y desamparo. A su regreso a España, fue de nuevo recluido, esta vez en un campo de internamiento en Reus.
El libro, escrito décadas después, recoge sus vivencias con detalle y cercanía. Según explica su hijo, Tatán Cunha, “meu pai escribiu estas páxinas para que ninguén puidese dicir algún día que non sabía o que pasara. É un texto duro, pero tamén cheo de humanidade e dese humor que nacía como defensa fronte á inxustiza”.
El relato pone de manifiesto la capacidad de adaptación de los miles de exiliados que, pese a vivir en condiciones durísimas, recurrieron a la solidaridad, la improvisación y el ingenio para sobrevivir emocional y físicamente. Montse Fajardo destaca que “nestas páxinas vemos como un pobo ente, devastado pola guerra e polo exilio, foi quen de facer da camaradería unha arma contra a desolación”.

