El Festival de Cans continúa ampliando su dimensión social con nuevas iniciativas culturales. En las últimas semanas el certamen ha llevado proyecciones de cine a más de 50 niños ingresados en hospitales gallegos a través del ciclo Cinema Sorrisos, una actividad desarrollada por primera vez con el apoyo de la empresa Lonza, con sede en O Porriño.
La iniciativa forma parte de la programación paralela del festival, cuya XXIII edición se celebrará del 19 al 23 de mayo, y busca acercar el cine gallego a públicos que, por diferentes circunstancias, no pueden disfrutar de la cultura en espacios habituales.
Durante el último mes, el ciclo visitó las aulas hospitalarias de cinco centros sanitarios: el Complexo Hospitalario Universitario de Santiago (CHUS), el Hospital Arquitecto Marcide, el Hospital Materno Infantil Teresa Herrera, el Complexo Hospitalario Universitario de Ourense (CHOU) y el Hospital Álvaro Cunqueiro.
En cada una de estas sesiones, los menores pudieron transformar por un momento el hospital en una pequeña sala de cine, disfrutando de proyecciones y de encuentros con profesionales del audiovisual gallego.
Durante las actividades se proyectaron diferentes cortometrajes vinculados al universo del festival, como Agroglamour 21, de Javi G. Sobrado; Liminal Station, de Mario Filloy; o Cadáver de dragón, dirigido por José Garnelo.
Además de las proyecciones, los niños pudieron conversar con algunos de los autores y con miembros de la organización del festival, entre ellos el propio director del certamen, Alfonso Pato, lo que convirtió las sesiones en encuentros cercanos y participativos.
El objetivo principal de Cinema Sorrisos fue arrancar una sonrisa a menores que deben permanecer ingresados durante largos periodos, ofreciendo una actividad cultural que contribuya a hacer más llevadera su estancia hospitalaria.
Desde la organización del festival destacan que este tipo de acciones reflejan su compromiso con un cine accesible, inclusivo y cercano a la sociedad, capaz de llegar a espacios poco habituales y a públicos con menos oportunidades de acceso a la cultura.
La iniciativa se suma a otros proyectos impulsados por el festival fuera de las fechas oficiales del certamen, como Cinemaldea, que el pasado otoño llevó el cine a más de 300 personas en aldeas del rural gallego, o el proyecto para crear un circuito de difusión audiovisual en pequeñas localidades del norte de Portugal.
Mientras tanto, el equipo del Festival de Cans trabaja ya en el visionado y selección de las obras que competirán en la próxima edición, así como en el cierre de acuerdos con entidades públicas y patrocinadores privados que apoyarán el desarrollo del evento cultural.
Cualquier entidad o empresa que quiera apoyar el certamen puede contactar con la organización en el mail festivaldecans@festivaldecans.com o por mensaje privadas en sus redes sociales.
