El Concello de Nigrán da un paso adelante para garantizar la máxima seguridad en las fiestas populares con la decisión de externalizar el control de las atracciones mecánicas e hinchables. El servicio, que sale a licitación por 30.250 euros, permitirá realizar tanto la verificación documental previa como la inspección presencial de todas las instalaciones que se monten en el municipio a lo largo de 2026.

La medida busca dar respuesta a una necesidad creciente en un contexto donde cada vez son más las exigencias técnicas y administrativas. El alcalde, Juan González, explica que el volumen de trabajo hacía inviable asumir esta tarea con medios propios. “Conleva unha gran carga de traballo inasumible co noso persoal, así que optamos porque o realice unha empresa externa especialista para garantir unha inspección rigorosa e axilizar a tramitación”.

El proceso se dividirá en dos fases clave: una primera revisión de toda la documentación técnica, desde certificados de inspección hasta seguros de responsabilidad civil, y una segunda fase de inspección in situ, donde se comprobará el estado real de cada atracción. Solo aquellas que superen ambos controles podrán entrar en funcionamiento, reforzando así la seguridad de los usuarios.

Desde el gobierno local destacan que esta decisión también busca facilitar el trabajo de las comisiones organizadoras. “As comisións están aliviadas con esta decisión porque os feirantes queren saber a que se teñen que ater”, señala el regidor, quien insiste en que el objetivo no es recaudatorio, “Nigrán non busca subir taxas nin recadar máis cartos, o que buscamos é que se celebren as festas con normalidade e con máxima seguridade”.

Además, el nuevo sistema permitirá agilizar los trámites administrativos, ofreciendo a las comisiones información clara y anticipada sobre los requisitos necesarios para instalar las atracciones. Esto resulta especialmente relevante en un municipio que celebra siete grandes fiestas populares, con más de 50 atracciones previstas entre mecánicas e hinchables.

Las inspecciones incluirán aspectos clave como la estabilidad estructural, el sistema eléctrico, los mecanismos de emergencia o la señalización visible al público. En caso de detectar fallos graves, se impedirá su funcionamiento inmediato, mientras que las deficiencias menores podrán ser subsanadas bajo supervisión.