La compañía teatral Denigrantes Comediantes presenta en Nigrán su nuevo montaje, “O que calamos”, una propuesta que marca un cambio radical en su trayectoria, dejando atrás la comedia para adentrarse en un teatro profundo, emocional y socialmente comprometido.
La obra se configura como una llamada a la empatía y a la reflexión, abordando la violencia de género y los silencios que muchas mujeres han tenido que soportar a lo largo de su vida. A través de ocho piezas breves, el montaje da voz a historias que conectan lo personal con lo colectivo. “Es un grito contra el silencio y una invitación a escuchar lo que muchas veces no se dice”, señalan desde la compañía.
“O que calamos” reúne textos de reconocidas dramaturgas como Lluïsa Cunillé, Angélica Liddell o Beth Escudé, junto a creaciones propias del grupo, construyendo un relato coral en el que aparecen mujeres diferentes, marcadas por expectativas sociales que condicionan sus vidas.
Cada escena funciona como un ejercicio de resistencia, en el que los personajes evolucionan desde el silencio hacia la expresión, generando una conexión directa con el público. “No buscamos respuestas fáciles, sino provocar una reflexión profunda en el espectador”, explican.
El origen de la obra está en una inquietud personal de su directora, Marien Breis, quien durante años se preguntó por qué las mujeres callan ante determinadas situaciones. Esa reflexión derivó en un proceso creativo colectivo que ha dado forma a este montaje.
El resultado es una propuesta que apuesta por un teatro valiente, que incomoda y emociona, alejándose de la superficialidad para adentrarse en temas esenciales. “El teatro que queremos hacer es el que se atreve a entrar en las heridas para poder sanarlas”, subrayan.
