El Mecalia Atlético Guardés continúa haciendo historia. Las de Ana Seabra lucharon contra viento y marea este sábado en la semifinal ante el Rocasa Gran Canaria para seguir avanzando en la XLVII Copa de la Reina y meterse en la ansiada final por el título, algo que solo ha conseguido en otra ocasión en toda su historia, en el año 2022.
El encuentro comenzó muy igualado y con goles muy escasos, llegando 9-10 al descanso cuando las gallegas mostraban ya algo de superioridad. La ventaja miñota se alzó a la vuelta del descanso, llegando a sostener una renta de cuatro tantos, pero que se desvaneció en los minutos finales por una serie de errores, así como por una tarjeta roja a Carme Castro por sabotaje que otorgó el siete metros del empate al conjunto canario (18-18, min. 60).
Pero la misión estaba ya instaurada en la mente de las guardesas, que se dejaron la piel sin peros en la prórroga de diez minutos para hacerse con el pase a la histórica final con un marcador cuatro goles por encima (20-24, final). La estrella y MVP, Amandine Balzinc con 19 paradas, clave para compensar un ataque muy coordinado y repartido entre Cacheda, Sancha y Hauptman (4 goles). La final se jugará mañana a las 13.30 horas con rival todavía por definir entre Super Amara Bera Bera y Elda Prestigio.
El choque frontal entre dos defensas contundentes que suponía esta primera semifinal copera dejó el inicio de partido con una sequía de goles de casi cinco minutos. Fue Lorena Téllez la primera en romperla, encajando el acierto pionero del encuentro en la red de Silvia Navarro, después de varias jugadas sin resultado en el marcador por ambas bandas (0-1, min. 5). Y aunque el Rocasa tuvo la ocasión de estrenarse con el lanzamiento desde siete metros de Linnea Sundholm, la sueca se topó con el larguero justo antes de que Téllez anotase el segundo (0-2, min. 7).
Tuvo que esperar el canario otro rato más para estrenarse de mano de Larissa Da Silva, quien pareció abrir la veda para que las suyas empatasen la contienda justo después (2-2, min. 9). Comenzaba a calentarse el ritmo del partido y ambos ataques despertaban para luchar por el ansiado pase a la final, aunque todo apuntaba a que sería un partido de marcador bajo.
Poco después se definía ya una ligera superioridad guardesa, posible gracias a una protección de la portería sólida que resultaba en un bajo porcentaje de acierto de las isleñas. La exclusión de Almudena Rodríguez tras una acción sobre una María Sancha que debió abandonar el campo dolorida dio más alas a un equipo miñoto que llegaba al ecuador de esta primera parte a la cabeza (3-6, min. 14), y frente a un rival que solo había logrado anotar tres goles en quince minutos.
Comenzó entonces a generar más ocasiones el conjunto de Dejan Ojeda, y ni Amandine Balzinc, que tenía otro gran día bajo palos y frenaba tantos balones canarios como podía, logró evitar que las de Telde volviesen a empatar en el luminoso (6-6, min. 21). Eran, ahora, siete minutos sin anotar para un Mecalia que acababa de encajar un 3-0 del que debía aprender cuanto antes.
Pero Silvia Navarro se había convertido en un muro infranqueable que comenzaba a impedir la entrada a todos los balones guardeses. Aunque la nueva propuesta ofensiva, a siete jugadoras ahora, era ya más eficaz a la hora de pillar desprevenida a la barrera verde, la veterana guardameta leyó las intenciones de las de Ana Seabra hasta en tres ocasiones seguidas, dejando sin mucho más que hacer a un equipo miñoto que volvía a soportar empate tras empate (7-7, min. 24).
Cogió algo de aire el Guardés con un nuevo gol de Ceci Cacheda, que era el primero en cinco minutos para las suyas y suponía un paso importante en cuanto a salir del bloqueo en el que amenazaban con entrar. La siguió además Carme Castro, y entre las dos gallegas construyeron una ventaja de dos goles que habría cerrado esta primera parte con un marcador algo más seguro de cara a la reanudación, de no ser por las ganas de María González de tener la última palabra antes de irse a los vestuarios (8-9, min. 30).
Las de Seabra salieron a la pista a la reanudación decididas a conseguir ese extra que les diese el billete finalista. Y en esa dirección remaba la primera acción desde el silbato, un penalti de Elena Martinez que recuperaba una valiosa renta de dos goles que tocaba trabajar por mantener (8-10, min. 31). Pero en sus trece se mantenía un Rocasa dispuesto a dar la batalla y consciente de que un par de detalles podían cambiar las tornas a su favor, como demostraban las tablas que volvía a colocar en el luminoso minutos después (11-11, min. 37).
La defensa isleña era ahora agresiva e insistente, sin dejar respirar a Cacheda en su misión de liderar a las suyas para acercarse a su puerta. Las canarias respondían ahora cada acción gallega y Ana Seabra quiso tomar cartas en el asunto, pidiendo parar el tiempo para cambiar de planes (12-12, min. 38). Pero no sirvió de mucho, pues las de A Guarda comenzaron ahora a perder balón tras balón y regalaron al Rocasa la oportunidad de ponerse por delante por primera vez en todo el encuentro, imitando además la mayor ventaja hasta ahora (14-12, min. 41).
Aunque quedaba mucho por delante, estaba teniendo serios problemas el equipo miñoto ahora para penetrar en una barrera teldense en la que no entraba ni un alfiler. Cada gol costaba muchos minutos de ardua insistencia en los seis metros, pero a base de propner una reacción defensiva igualmente contundente y de hacer callo en el ataque, un doblete de Blazka Hauptman conseguía recuperar las tablas, dirigiendo el partido a un cuarto final no apto para cardíacos (14-14, min. 45).
El Guardés ya tenía en mente la misión y, a pesar del lanzamiento de siete metros esta vez fallido de Elena Martínez, la aparición de Carme Castro desde el extremo recuperaba por fin el liderato con acento miñoto. También Balzinc seguía a lo suyo y enfocada en el objetivo ineludible, superando ya las diez paradas para impedir al Rocasa aprovecharse de la superioridad numérica que le otorgó la exclusión de Blazka Hauptman (14-15, min. 50). Por delante, diez minutos en los que cualquier detalle podría marcar la diferencia y habría que sacar petróleo de toda ocasión mínima para mantenerse por delante.
En eso estaban las de Ana Seabra, que siguieron a lo suyo y en cuanto recuperaron a la eslovena asestaron dos goles más para completar un parcial que ya llegaba al 0-5 y dejaba al conjunto verde en una sequía de más de diez minutos y teniendo que superar la mayor ventaja del encuentro hasta entonces (14-17, min. 51). Llamaba ahora el técnico Ojeda al tiempo muerto con esperanzas de revertir la crecida guardesa, pero al reinicio ni María González desde los siete metros pudo deshacerse del imán que seguía conectando a los balones verdes con el palo de la portería miñota, mientras sus dueñas seguían a lo suyo (14-18, min. 53).
Pero llegó María Zaldua para dar algo de oxígeno a las suyas y recordó al Guardés que todavía no había nada decidido, a pesar de la gran actuación que estaban defendiendo en esta segunda mitad por segundo día consecutivo. Un segundo acierto de Almudena Rodríguez hacía saltar las alarmas y apretaba todavía más el ambiente a falta de tres minutos escasos para terminar (16-18, min. 57), momento a partir del cual Illunbe se convirtió en una auténtica locura. Tras un tiempo muerto solicitado de nuevo por el conjunto isleño, el Guardés concurrió en pérdidas de balones muy valiosos justo cuando menos debía hacerlo, y fue entonces Seabra la que paró el juego (17-18, min. 59).
Y en el medio minuto que en aquel momento se presentaba como el definitivo, ocurrió lo más inesperado. Habiendo perdido una nueva posición el Mecalia con apenas tres segundos para el pitido final, el colegiado interpretó la breve reticencia de Carme Castro en ceder el balón como un sabotaje, y como tal le enseñó la tarjeta roja con el tiempo ya terminado. La polémica decisión hizo explotar a la grada guardesa, y lo hizo todavía más cuando vio que el árbitro confirmaba la decisión después de cerciorarse en el VAR. La incredulidad era total en la antigua plaza de toros cuando Eider Poles anotaba el siete metros del empate y forzaba esta semifinal de locos a una prórroga de diez minutos (18-18, min. 60).
Tras un breve receso, el Guardés tuvo que hacer de tripas corazón para superar la rabia de la concatenación de acciones que habían desembocado en un 4-0 que le arrebató la merecida victoria para afrontar las dos partes de cinco minutos que tenía por delante. Pero así lo hizo el equipo miñoto, que empezó el añadido fuerte con un gol de Cacheda y otro de Palomo después, que desmentían la caída en gracia de las guardesas. Respondió de nuevo Zaldua y también Navarro, al parar el penalti de Elena Martínez, y de nuevo la renta se quedaba al mínimo (19-20, min. 63).
Cualquier mínimo detalle ponía el pabellón en llamas, todos los presentes conscientes de lo que había en juego para ambos clubes. La falta sobre la bocina de la misma lateral mislateña no transformó, pero sí lo había hecho Sancha instantes atrás, que firmaba el último gol de la primera mitad de esta intensa prórroga (19-21, min. 65). Y no hubo dudas ya al regreso, cuando el Guardés se armó de toda su brillantez ofensiva para asestar un 1-3 incontestable, de la mano de una madurez colectiva tan fundamental como lo había sido en cuartos, y de la no menos importante de una Amandine Balzinc que sirvió 19 paradas y fue escogida MVP del encuentro (20-24, final).
Y de esta manera el Mecalia se metió, contra viento y marea y con el orgullo intacto pese a todo, en la segunda final copera de toda su historia, cuatro años después de haberlo hecho en 2022 por primera vez. El equipo miñoto seguirá haciendo soñar a toda A Guarda hasta mañana, a las 13:15 horas, cuando se jugará uno de los dos títulos históricos que todavía tiene a su disposición esta temporada contra el Bera Bera o el Elda Prestigio, según el resultado de la segunda semifinal que se juega esta tarde.
Crónica: Elena García
