El astillero San Enrique continúa avanzando en su estrategia de modernización y crecimiento con nuevas inversiones destinadas a reforzar su capacidad operativa. La última actuación realizada por la compañía ha sido la adquisición de dos plataformas de carga de gran capacidad para el movimiento de bloques de hasta 260 toneladas, una mejora que permitirá optimizar los trabajos de construcción y reparación naval.

Los nuevos equipos están diseñados para manipular estructuras de grandes dimensiones, con superficies de carga de hasta 15 por 7 metros, lo que incrementará tanto la eficiencia como la seguridad en las operaciones de traslado y posicionamiento dentro de las instalaciones del astillero.

Esta inversión forma parte del plan de mejora que la empresa desarrolla para afrontar los proyectos comprometidos y fortalecer su competitividad en el sector naval.

Al mismo tiempo, San Enrique mantiene una intensa actividad en sus instalaciones, donde actualmente se encuentran atracados tres buques que están siendo sometidos a trabajos de reparación, mantenimiento y puesta a punto.

Uno de los proyectos más destacados corresponde al BOLD MAVERICK, un buque cablero de 105 metros de eslora que está siendo sometido a una revisión integral de sus principales sistemas operativos. Entre los trabajos que se están llevando a cabo figuran la inspección y mejora del pórtico de popa y del sistema de tendido y avance de cable, además de diversas actualizaciones tecnológicas destinadas a mejorar su rendimiento y garantizar una operativa fiable.

También permanece en el astillero el WHITE STAR, un motovelero de 26 metros reconvertido en buque escuela para la formación práctica de navegantes. Tras una importante transformación realizada previamente en Ceuta, la embarcación afronta ahora en Vigo la reparación de su tanque principal antes de emprender una nueva travesía con destino al Canal de la Mancha.

La actividad se completa con la presencia del IGUELDO, uno de los clientes más veteranos y habituales de San Enrique. El barco permanecerá alrededor de dos semanas en las instalaciones para realizar tareas de mantenimiento preventivo, revisiones generales y pequeñas reparaciones que le permitan afrontar la próxima campaña pesquera en las mejores condiciones.