Tomiño acogió la XLVI reunión anual de la Comisión Permanente Internacional del Río Miño (CPIRM). Esta entidad ejerce de forma coordinada las competencias de caza y pesca delegadas por ambos Estados en el Tramo Internacional del Río Miño (TIRM).
Este mecanismo de cooperación transfronteriza se basa en un modelo de colaboración y entendimiento entre las autoridades españolas y portuguesas competentes, representadas por la Armada, a través de la Comandancia Naval del Miño, y la Capitanía de Puerto de Caminha, adscrita a la Autoridad Marítima Nacional de Portugal.
Durante la sesión, las delegaciones coordinaron sus actuaciones en torno a dos ejes prioritarios, el balance de la temporada 2025/26, donde se analizó la conservación de las especies, los recursos disponibles y la efectividad de las reglas vigentes, y la ratificación formal de las resoluciones de la Comisión Mixta Internacional de Caza y Pesca, que analizó las propuestas previas de las asociaciones, fijando así los periodos y especies hábiles para el próximo ciclo. El encuentro demostró la sólida capacidad de España y Portugal para alcanzar acuerdos binacionales en favor del medio ambiente y el desarrollo socioeconómico de la región.
Más allá de sus competencias estrictas, la CPIRM abrió un espacio de diálogo técnico para abordar problemáticas críticas del entorno fluvial, en el que participaron alcaldes de municipios ribereños, pescadores y representantes de las administraciones que componen la comisión.
El objetivo de este bloque fue identificar vías de resolución conjuntas y coordinar futuras actuaciones en torno a tres asuntos prioritarios, la contaminación de las aguas, la planificación y ejecución de los dragados en el cauce, y el impacto ambiental provocado por las variaciones de caudal debido a los vertidos de la presa de A Frieira.
Con esta jornada, el organismo internacional demuestra que la conservación ecológica y el desarrollo local avanzan de la mano. Gracias a la gestión consensuada de sus competencias en caza, pesca y navegación, la comisión consolida el aprovechamiento sostenible de los recursos como el verdadero motor de este modelo de gobernanza compartido entre España y Portugal.
