Luisa Sánchez

La vicepresidenta de la Diputación de Pontevedra, Luisa Sánchez, ha reafirmado la “plena disposición” de la institución provincial a participar en los inversiones necesarias para que Vigo sea sede del Mundial 2030, al tiempo que ha instado al Concello a buscar fórmulas de colaboración que permitan articular ese cofinanciamiento dentro del marco legal.

La representante provincial trasladó esta posición en una carta enviada al alcalde de Vigo, Abel Caballero, en la que subraya su convicción de que un proyecto de esta magnitud “merece o compromiso de todas as administracións públicas, no marco administrativo que resulte procedente”, en referencia a la necesidad de encajar jurídicamente la cooperación entre instituciones.

En declaraciones realizadas durante una visita a las obras de traslado de los colectores de Balaídos, Luisa Sánchez explicó que los servicios técnicos de la Diputación han advertido de posibles problemas para financiar directamente esta actuación si es ejecutada por la concesionaria municipal Aqualia con cargo a su propio plan de inversiones. Según apuntan esos informes, esta fórmula podría implicar un «doble financiamento dunha mesma actuación», al estar sufragado el sistema de inversiones de la empresa mediante el recibo del agua.

Ante esta situación, la vicepresidenta provincial apeló a la colaboración institucional y animó al Concello a explorar alternativas que permitan encajar la participación económica de la Diputación con todas las garantías. En este sentido, señaló que “hai que atopar vías de colaboración que garantan a seguridade xurídica e administrativa”.

Asimismo, Luisa Sánchez recordó que el Concello de Vigo todavía no ha remitido a la institución provincial el proyecto técnico de las obras de traslado de los colectores, solicitado el pasado mes de noviembre, ni ha presentado una propuesta formal de convenio que permita estudiar la cooperación entre ambas administraciones.

Pese a ello, la vicepresidenta insistió en la voluntad de la Diputación de contribuir al éxito de la candidatura viguesa al Mundial 2030, destacando como ejemplo el inversión de 26 millones de euros en la reforma del estadio de Balaídos, considerada clave para que la ciudad pueda aspirar a ser sede del torneo internacional.