ALFREDO // Juan Manuel Barreiro muestra la finca colindante sin limpiar

Desesperación e impotencia a partes iguales es lo que siente Juan Manuel Barreiro Barreiro, un vecino del lugar de Tinde, en la parroquia de Parada (Nigrán), quien denuncia la situación de abandono de una finca situada entre su vivienda y la autopista del Val Miñor (AG-57), una parcela cuyo propietario, según afirma, no ha podido ser identificado por ninguna administración. El terreno, convertido en una masa de maleza, silvas y eucaliptos de gran altura, lleva años sin limpiarse y ya invade parte de su propiedad.

El afectado asegura que ha intentado en varias ocasiones, durante los últimos dos años, solicitar ayuda al Concello de Nigrán para resolver una situación que considera “insostenible”. Según explica, la administración local debería localizar al propietario o, en su defecto, proceder a la limpieza del terreno, pero hasta ahora no ha obtenido respuesta efectiva.

“La maleza ya invade mi muro y el riesgo de incendio es muy alto”

Barreiro describe un escenario de progresivo deterioro. La vegetación ha crecido sin control hasta el punto de que eucaliptos de gran altura de más de 20 metros y zarzas superan un muro de unos tres metros, afectando tanto a la estructura como a su finca y a un invernadero situado en la propiedad. “Invade mi propiedad, el muro, ensombrece toda la finca y el invernadero”, lamenta este vecino, que añade que el muro presenta ya daños estructurales debido a la presión de los árboles colindantes.

Uno de los aspectos que más preocupación le genera es el contexto actual de altas temperaturas. “El riesgo de incendio en esta época es muy alto, y más estando esto pegado a la autopista”, advierte, subrayando la peligrosidad de la acumulación de vegetación seca en una zona de tránsito y exposición.

Un problema sin propietario conocido y sin solución administrativa

El origen del conflicto, según relata, radica en que nadie asume la titularidad de la parcela, ni el Concello, ni la Comunidad de Montes de Parada, ni particulares a los que ha consultado. “Llevo años preguntando y nadie sabe de quién es”, explica Barreiro, que asegura haber acudido en varias ocasiones a dependencias municipales sin obtener una solución clara. Según su versión, desde el Concello le han indicado que no consta propietario identificado en los registros consultados.

Ante la falta de respuesta, el vecino ha presentado incluso una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil de Baiona, con el objetivo de dejar constancia de la situación.

Balones perdidos y un valor emocional añadido

Más allá del problema urbanístico y de seguridad, el caso tiene también un componente personal. El vecino relata que sus nietos juegan en un pequeño campo dentro de la propiedad y que ya han perdido varios balones en la finca abandonada.

Entre ellos, destaca uno especialmente significativo, “un balón firmado por futbolistas de élite al que mi nieto le tiene mucho cariño”, señala, lamentando su imposibilidad de recuperarlo tras caer en la zona invadida por la maleza.

“No queremos vivir con el miedo a un incendio”

Barreiro insiste en que su familia adquirió la vivienda para disfrutar de tranquilidad, pero que la situación actual ha generado preocupación constante. “Nosotros somos gente tranquila, pero no nos gusta vivir con esto al lado”, afirma, al tiempo que pide una actuación urgente de las autoridades para evitar posibles riesgos y daños mayores.

El vecino reclama que, si no aparece el propietario, sea la administración la que intervenga para limpiar la parcela, especialmente en un momento del año en el que el peligro de incendios forestales es máximo en la zona del Val Miñor, que está en alerta roja por altas temperaturas.