El Concello do Porriño ha intensificado su labor de mediación para tratar de evitar la huelga del servicio de recogida de residuos convocada por CIG-Servizos para los días 8, 9, 10, 11 y 12 de julio, un conflicto originado por el bloqueo de la negociación del convenio colectivo entre la empresa concesionaria y sus trabajadores.
El Gobierno municipal insiste en que, aunque se trata de un conflicto laboral interno de la empresa, su prioridad es garantizar la prestación de un servicio público esencial y minimizar el impacto que un paro tendría sobre la ciudadanía.
El alcalde, Alejandro Lorenzo, mostró su respaldo a las reivindicaciones salariales de la plantilla y aseguró que el Concello está actuando como intermediario para favorecer un acuerdo entre ambas partes. «Entendemos perfectamente a reivindicación de mellora salarial dos traballadores, que son bos profesionais que merecen unhas mellores condicións», señaló el regidor.
Desde el Ejecutivo local explican que el estudio económico del servicio ya contempla una partida suficiente destinada a mejorar las condiciones laborales del personal, por lo que consideran que corresponde exclusivamente a la empresa destinar esos fondos a alcanzar un acuerdo con los representantes de los trabajadores.
En este sentido, el alcalde recordó que la concesionaria solicitó al Concello el restablecimiento del equilibrio económico del contrato o, de forma subsidiaria, su resolución, alegando la imposibilidad de continuar prestando el servicio en las condiciones actuales.
Sin embargo, esa petición fue rechazada por los servicios jurídicos municipales al entender que no concurren las circunstancias legales que justificarían dicha modificación contractual.
Mientras continúa la tramitación del procedimiento de resolución solicitado por la empresa, el contrato sigue plenamente vigente. «A empresa concesionaria ten a obriga de cumprir integramente co contrato, prestando o servizo nas condicións establecidas nos pregos técnicos e administrativos», recuerdan desde el Concello.
Paralelamente, el Concello trabaja ya en una nueva licitación del servicio de recogida de residuos, con el objetivo de garantizar la continuidad y la calidad de una prestación considerada esencial.
El Gobierno municipal explica que el futuro contrato incorporará una importante dotación económica destinada a cubrir los costes salariales de la plantilla, aunque insiste en que será la empresa adjudicataria quien deba negociar y aplicar esas mejoras laborales.
«A prioridade do Concello é garantir a prestación dun servizo público esencial e defender o interese xeral da cidadanía, esixindo á empresa o cumprimento estrito das súas obrigas contractuais e laborais», subraya el Ejecutivo local.
Ante la posibilidad de que la convocatoria de huelga siga adelante, el Concello ha solicitado la colaboración de los vecinos durante las jornadas previstas de paro.
El Concello pide paciencia y comprensión, al tiempo que recomienda reducir al máximo el depósito de residuos en la vía pública para evitar acumulaciones de basura y contribuir a mantener las condiciones de salubridad del municipio mientras dure el conflicto.
El Gobierno local reitera que continuará trabajando para favorecer un entendimiento entre la empresa y la plantilla y evitar que un desacuerdo laboral termine repercutiendo en el conjunto de la ciudadanía de O Porriño.

