El Concello de Nigrán pondrá en marcha desde este fin de semana una serie de medidas preventivas para reducir el consumo de agua, después de que la evolución de las reservas del embalse de Zamáns, única fuente de abastecimiento del municipio, haya motivado una situación de prealerta.
Aunque el consistorio subraya que el suministro de agua no está comprometido, el embalse registra actualmente un 74 % de ocupación, frente al 87 % que presentaba en las mismas fechas del pasado año, lo que supone un 13 % menos de agua almacenada.
Ante este escenario, el Concello ha decidido actuar de forma anticipada para fomentar un uso responsable de los recursos hídricos. Entre las principales medidas figura el cierre temporal de las duchas de las playas y de todas aquellas infraestructuras que consumen agua sin circuito cerrado, además de restringir al mínimo imprescindible el riego de jardines y el baldeo de espacios públicos.
El gobierno local también hace un llamamiento a la ciudadanía para que limite el consumo doméstico al estrictamente necesario, con el objetivo de preservar las reservas y evitar posibles restricciones si la situación empeora.
El alcalde de Nigrán, Juan González, explicó que la decisión responde al aviso emitido por el Concello de Vigo, titular del embalse de Zamáns. «A declaración de prealerta por parte do Concello de Vigo é un aviso precoz para evitar futuros escenarios de restricións e para concienciar á poboación sobre o emprego responsable da auga, unha situación que xa vivimos no 2022″, señaló el regidor.
Juan González añadió además que fue el propio alcalde de Vigo quien le trasladó la situación del embalse, lo que llevó al Concello de Nigrán a anticiparse con medidas de ahorro para garantizar un uso sostenible del agua durante el verano.

