Más de 800 peregrinos participaron este domingo, 16 de agosto, en la tradicional Parranda de San Roque, una de las citas más arraigadas del verano en O Val Miñor, que este año celebra su CX aniversario, 110 años de historia.
La comitiva partió por la mañana desde A Ramallosa rumbo a Morgadáns para rendir homenaje al santo. El azul fue el color protagonista de esta edición, elegido por los romeros para vestir durante la jornada y teñir de color la multitudinaria peregrinación.
La actividad comenzó a las 8:30 horas en A Forxa, donde el lanzamiento de los tradicionales cohetes anunció el inicio de la celebración. Poco después de las 9:00 horas, la comitiva emprendió el camino hacia el centro de Gondomar.
Cuatro tractores y un camión, engalanados con flores, acompañaron el recorrido, transportando a niños y mayores, además de las viandas y el vino para la posterior comida campestre.
La música corrió a cargo de la Charanga O.T., mientras que las Policías Locales de Nigrán y Gondomar se encargaron de velar por la seguridad durante el trayecto.
Al llegar al centro de Gondomar, los romeros fueron recibidos por la Banda de Música de Val Miñor, que acompañó a la comitiva durante el último tramo hasta Morgadáns.
Con motivo del aniversario, se entregó una placa a los alcaldes de Nigrán y Gondomar, Juan González y Paco Ferreira, como reconocimiento vinculado a los 110 años de historia de la Parranda.
La programación continua en Morgadáns con la celebración, a las 12:00 horas, de la Misa solemne en honor a San Roque, uno de los momentos centrales de una jornada que combina el componente religioso con el carácter festivo y popular.
A las 14:00 horas, los participantes se reunirán para la tradicional comida campestre, un momento de descanso y convivencia después del recorrido.
La jornada festiva tendrá continuidad por la tarde. A las 19:00 horas está previsto el intercambio de trofeos con la comisión de fiestas de San Roque de Morgadáns, poniendo el broche a la celebración.

