El Atlético Guardés suma una nueva alegría de pretemporada, aunque con mucho esfuerzo y carácter necesarios. El equipo miñoto salió vencedor este viernes de la primera semifinal del torneo amistoso Memorial Gilsanz de O Porriño, en la que tuvo que apretar para recuperar su ventaja ante un Rocasa Gran Canaria que lo puso en muchos aprietos en la segunda parte.
Comenzaron liderando las de José Ignacio Prades, que salieron a la pista dispuestas a resarcirse de la doble decepción de una semana atrás en Villacelama. Un fuerte 6-0 defensivo en el que se lucieron Noelia Solla y Blazka Hauptman pronto hizo sudar al campeón de Liga, abriendo hueco progresivamente hasta llegar al descanso con la renta máxima de seis goles (13-8, min. 30). Aunque tampoco se despegaron las de Dejan Ojeda, lo cierto es que hasta el momento no habían logrado acercarse a menos de dos aciertos en el marcador, misión en la que se enrocaron a la vuelta de los vestuarios.
Y durante buena parte de la segunda mitad, lo consiguieron. El ataque miñoto comenzó a ver los palos y a verse anulado por una barrera canaria reconfigurada, dando espacio a su rival para recuperar terreno. Abrió el período un peligroso parcial 2-3, y las sospechas se confirmaron con el 1-4 demoledor que lo siguió (16-15, min. 40). Aguantó el Rocasa la distancia mínima sin bajar los brazos, enfocado en el objetivo remontada que materializó con el empate del minuto 48, seguido por su primera delantera inmediatamente después (19-20, min. 49). En unos pocos compases el Guardés había perdido todo lo andado hasta entonces y debía afrontar ahora un exigente epílogo si quería meterse en la final del torneo.
No puso las cosas sencillas el campeón liguero, que más de un parcial de cinco minutos después continuaba liderando y por mayor distancia (21-23, min. 55). Fue entonces cuando José Ignacio Prades solicitó un tiempo muerto que fue clave para las suyas, reactivando un ataque que materializó en las dos oportunidades que tuvo Aintzane García desde el extremo para recuperar las tablas y dejar abierto el cierre del partido (23-23, min. 57).
La pizarra del de Petrer volvió a ser clave en los peleados últimos compases, dándole al Guardés un 2-1 que permitía al Rocasa apenas unos segundos para forzar el desempate en siete metros. La última de las propuestas ofensivas exitosas del encuentro la materializó Noelia Solla, brillante durante los 60 minutos, obligando a Ojeda a parar el tiempo para planificar su última oportunidad (25-24, min. 59). Aunque la intentona de gol canario prometía, falló la extremo visitante en el último momento, cediendo al equipo miñoto la victoria y la plaza finalista con esa renta mínima labrada con valioso trabajo de preparación. (25-24, final).
El desenlace del torneo, mañana sábado a las 20.00 horas entre el Atlético Guardés y el ganador de la semifinal que se disputa en estos instantes ente Lobas Alimerka Oviedo y el anfitrión Conservas Orbe Zendal BM Porriño.
Crónica: Elena García
