El Concello de Nigrán aporta 5.000 euros para garantizar la continuidad del programa PANACEA, una iniciativa de la asociación Alborada dirigida a personas de entre 12 y 39 años en riesgo de sufrir problemas de salud mental relacionados con diferentes tipos de adicciones.
El programa, que funciona de manera totalmente gratuita para los usuarios, nació en agosto de 2024 ante la necesidad detectada en el Val Miñor de disponer de atención especializada para este tipo de problemas. Actualmente, PANACEA atiende a 34 personas de toda la comarca, la mitad de ellas residentes en Nigrán, con una edad media situada entre los 19 y los 20 años.
La iniciativa surgió en colaboración con los servicios sanitarios y sociales y con los departamentos de dirección y orientación de los centros educativos de la comarca, después de constatarse un incremento de las adicciones entre la población joven del Val Miñor desde 2023.
El programa no se limita a las adicciones relacionadas con sustancias. Sus profesionales también intervienen ante problemas vinculados con el vapeo, el tabaco, las pantallas, las apuestas online o el consumo de bebidas energéticas, entre otros comportamientos adictivos. “Os resultados son moi positivos e queremos que continúe. O reto é chegar á poboación máis adulta, que é máis remisa a participar”, explica el alcalde de Nigrán, Juan González.
La realidad que aborda PANACEA muestra también la temprana edad a la que pueden aparecer determinados comportamientos adictivos. El usuario más joven del programa tiene 12 años y presenta problemas de tabaquismo, mientras que actualmente solo tres de las personas atendidas superan los 30 años.
Desde Alborada advierten de que hablar de adicciones no significa únicamente referirse al consumo de drogas. “Cando se fala de adiccións non se refire só a estupefacientes”, explican, al tiempo que señalan el crecimiento de problemas relacionados con las pantallas, las apuestas online, el vapeo, el tabaco o las bebidas energéticas.
Entre los fenómenos que más preocupan a los profesionales se encuentra especialmente el uso del cigarrillo electrónico. “A loucura do váper” es, en palabras de los responsables del programa, una de las situaciones que están detectando entre los usuarios más jóvenes.
El acceso a los adolescentes se vuelve más complicado a partir de los 16 años y, especialmente, cuando abandonan el sistema educativo. “A partir dos 16 anos é máis difícil chegar á xente e especialmente cando abandonan o sistema educativo, porque moitos casos nos veñen derivados desde os propios colexios”, señalan desde Alborada.
PANACEA cuenta con un equipo interdisciplinar formado por una psicóloga especializada, una trabajadora social, otra profesional de Alborada y una educadora social.
Una de las características del programa son las visitas domiciliarias, que permiten establecer un vínculo terapéutico más cercano con los usuarios y sus familias. Este modelo también facilita la asistencia a las intervenciones y mejora la continuidad del tratamiento.
Como mínimo, los profesionales realizan dos intervenciones individuales semanales de una hora, en las que trabajan aspectos como educación para la salud, habilidades sociales, autoestima y autoimagen o prevención de recaídas.
En el caso de los menores, el trabajo con las familias adquiere especial importancia. “Moitas veces, tratándose de menores, o que é necesario é intervir na familia porque soe haber un exceso de permisividade coas pantallas, que é o problema xeral de adición na infancia”, explican desde Alborada.
Según los profesionales, cuando la familia se implica en el proceso, la evolución suele ser muy positiva. PANACEA se plantea como una alternativa al tratamiento clínico hospitalario, basada en el seguimiento individualizado en el entorno habitual de los jóvenes, las intervenciones psicosociales y la prevención.
El programa también trabaja junto a los profesionales que pueden detectar nuevos casos y contribuye a mejorar el diagnóstico sociosanitario de las adicciones en el Val Miñor.
La metodología parte de diferentes dificultades detectadas entre la población joven, como una baja autoestima y autocontrol, escasa educación en salud mental, falta de alternativas de ocio saludable y dificultades para acceder a atención profesional especializada.
Desde Alborada alertan además de que el inicio de determinados comportamientos adictivos se está produciendo cada vez a edades más tempranas.
“Cada vez hai un inicio máis temperán no trastorno adictivo e unha maior normalización comunitaria, como pode ser coa tecnoloxía nos menores ou o propio váper, que soe ser a porta de entrada ao tabaco ou outras substancias”, explican.
Para las personas de la comarca que consideren que pueden estar atravesando un problema de este tipo, Alborada mantiene abierto el acceso al programa a través del teléfono 605 321 202 y del correo electrónico panacea@alborada.org.

