El Concello de Nigrán solicitará al Ministerio de Defensa que desautorice la extracción de las 30.000 toneladas de hierro que permanecen en el carguero liberiano ‘Ivy’, hundido en 1976 junto a las islas Estelas. El Concello defiende que el pecio se ha convertido, cinco décadas después del naufragio, en un arrecife natural consolidado de gran valor ecológico y pesquero.
Según ha constatado el Concello, el Ministerio de Defensa ha paralizado el intento de extracción del mineral por parte de una empresa valenciana y ha solicitado informes a expertos para evaluar el posible impacto ambiental de una actuación en esta zona, incluida en la Red Natura 2000 y catalogada como Zona de Especial Conservación (ZEC). El pecio se encuentra además en las proximidades del Parque Nacional das Illas Atlánticas.
El alcalde de Nigrán, Juan González, anuncia que remitirá un escrito al Ministerio de Defensa para reiterar la oposición municipal a cualquier actuación que pueda alterar el entorno submarino. «Existe conseso en que a súa extracción acabaría con este fondo mariño que serve de acubillo e zona de cría de diferente fauna, asi como de alga laminaria. Non podemos permitir que se altere o máis mínimo ese ecosistema, forma parte do noso patrimonio natural máis sagrado», defiende el regidor.
González considera que los posibles beneficios económicos derivados de la recuperación del hierro no deberían prevalecer sobre la conservación del ecosistema marino. «A posible rendabilidade económica para unha empresa privada non pode por en risco o noso equilibrio ecolóxico submariño», incide el alcalde.
El ‘Ivy’ se encuentra hundido a unos diez metros de profundidad y, según investigadores de la Universidade de Vigo, educadores ambientales y profesionales vinculados al sector pesquero consultados, el pecio constituye actualmente un arrecife natural consolidado, convertido en refugio y zona de reproducción para distintas especies.
En este entorno encuentran cobijo y se reproducen especies como pulpos, nécoras, lubinas, centollas y congrios, además de distintas comunidades de algas. Entre ellas destaca la laminaria, una especie especialmente relevante por su capacidad para oxigenar el agua y que cuenta con protección debido a su valor ambiental. «É un auténtico santuario fundamental para a nosa economía pesqueira; conforma un arrecife único ao que acoden habitualmente clubes de mergullo atraídos por estas características», subraya González.
El alcalde recuerda además que la ubicación del pecio dentro de la Red Natura 2000 obliga, a su juicio, a extremar las precauciones antes de intervenir sobre el fondo marino. «Hai que actuar en consecuencia impedido que ese medio se altere», señala.
El educador ambiental Antón Lois considera que el arrecife generado alrededor del pecio constituye un patrimonio natural difícil de recuperar si se destruye. «Se quixésemos construír a propósito un arrecife coma este tardariamos décadas e gastariamos millóns de euros en acadar algo tan perfecto. Destruílo sería, patrimonial e ecoloxicamente falando, unha perda inxustificable», sostiene.
El experto advierte además de que la retirada del hierro no supondría únicamente extraer el mineral del interior del buque, sino que podría afectar directamente al hábitat marino desarrollado durante décadas alrededor del pecio. «Extraer ese mineral implicaría inevitablemente a destrución do hábitat, alén de remover sedimentos e substancias estabilizadas polo tempo coas consecuencias negativas que isto conleva», concluye.
El Concello de Nigrán mantiene así su petición de preservar íntegramente el entorno del ‘Ivy’, a la espera de los informes ambientales solicitados por Defensa y de la decisión que adopte finalmente el Ministerio sobre la posible recuperación del mineral.

