El Concello de Nigrán destinará 400.000 euros a la adquisición de una parcela urbana situada en la rúa Mariñeiro, junto al Templo Votivo y el arco visigótico de Panxón, con el objetivo de transformar y poner en valor este espacio histórico. Tras meses de negociaciones, el consistorio ha alcanzado un acuerdo con los tres propietarios para comprar la finca, vinculada a una vivienda tradicional de 77 metros cuadrados construida en 1890.
La partida económica quedó consignada en el pleno ordinario del pasado 6 de octubre, con el voto en contra del PP y la abstención del BNG. La parcela, de más de 1.200 metros cuadrados, linda con la entrada lateral del Templo Votivo, obra del arquitecto Antonio Palacios, y con los terrenos donde se encuentra el arco visigótico, uno de los escasos ejemplos de arte prerrománico de Galicia, datado en los siglos VI o VII y catalogado como Bien de Interés Cultural (BIC).
El alcalde de Nigrán, Juan González, explicó que la intención municipal es conservar la vivienda y darle un uso público, al tiempo que se integra la finca en el entorno de ambos monumentos. «O obxectivo é conservar a vivenda para un uso público e integrar a finca na contorna do Templo Votivo e arco visigótico para de verdade poñer estas dúas xoias patrimoniais en valor», señalo el regidor.
Entre los planes del Concello figura la rehabilitación de la casa de 1890, considerada por el alcalde un ejemplo de arquitectura tradicional con valor cultural y etnográfico para el municipio. Una de las posibilidades que se barajan es instalar allí de forma definitiva el mosaico romano recuperado de Panxón. También se estudiarán otros usos públicos, como una oficina de turismo o un museo dedicado a la pesca, aunque la decisión todavía está pendiente.
«A vivenda existente é un exemplo precioso de arquitectura tradicional, cun gran valor cultural e etnográfico para Nigrán, así que o que queremos é rehabilitala e que sexa o lugar onde se ubique definitivamente o recuperado mosaico romano de Panxón, ademais de darlle outros usos, como podería ser oficina de turismo ou museo da pesca, hai que definilo», valoró Juan González.
La actuación también contempla la retirada de varios galpones de construcción más reciente que, según el Concello, carecen de licencia, así como la eliminación del muro perimetral. Estas intervenciones permitirían abrir visualmente el entorno del arco visigótico e integrarlo en una zona verde, además de conectar la parcela con el casco histórico de Panxón.
«Simplemente tirándoos e eliminando o muro perimetral o arco visigótico deixará de estar encaixonado nun escenario lamentable típico do feísmo galego para integrarse nunha zona verde acorde co propio valor destas xoias arquitectónicas protexidas», explicó el alcalde.
La compra permitirá al Concello intervenir directamente en la finca adquirida, mientras mantiene las conversaciones con la diócesis de Tui-Vigo para impulsar mejoras en los espacios de titularidad eclesiástica. Entre las cuestiones pendientes figuran la actuación sobre el cierre metálico que rodea las ruinas de la iglesia de San Xoán de Panxón, donde se encuentra el arco visigótico, y la posibilidad de realizar excavaciones arqueológicas.
En este último ámbito, el Concello plantea estudiar la opción de dejar al descubierto la planta de cruz griega, análoga a la de Santa Comba de Bande. El proyecto ya había sido presentado al Obispado en mayo de 2010. «Levamos anos negociando coa diócese a transformación de toda a contorna e, sen dúbida, esta adquisición vai permitir que desde o Concello avancemos neste sentido porque serán terreos da nosa absoluta competencia. Paralelamente seguiremos falando co bispado para que, no seu ámbito, tamén se actúe; pola nosa banda gustaríanos chegar a un acordo de colaboración», indicó González.
El alcalde resumió la operación como el resultado de un proceso prolongado de conversaciones y defendió que permitirá mejorar el tratamiento de dos de los principales elementos patrimoniales de Panxón. «Foi un camiño longo de lentas negociacións pero ao fin chegamos a un acordo que outorgará ao Templo Votivo e ao arco visigótico o tratamento excepcional que merece», concluyó.
