El temporal que acabamos de pasar dejó olas de más de 8 metros en la costa de A Guarda. Olas que a la mayoría de los mortales nos deja de piedra pero que son un sueño para los surfistas.
Estos intrépidos deportistas lo único que quieren es tomar la ola más grande posible y el pasado viernes el puerto de A Guarda era ideal para la practicar del surf. Un grupo de surfistas se apoderó del puerto guardés y se enfrentaron al poder del océano Atlántico y a sus enormes olas. Mientras los más curiosos fotografiaban la belleza de la naturaleza desde el paseo marítimo ellos disfrutaban de este deporte.
Tras romper el pasado 2 de febrero el espigón del dique nuevo nos sorprende ver a estos deportistas enfrentándose a la naturaleza. Las fotos tomadas por uno de nuestros lectores, Miguel Baz, dejan prueba de ello.

