Familiares, amigos y vecinos han dado esta tarde su último adiós a Maximina y Angelina.
La iglesia de Chandebrito se quedó pequeña para acoger a los centenares de personas que se acercaron para acompañar a la familia de las dos ancianas, víctimas de los incendios forestales que asolaron O Val Miñor el fin de semana, y que fueron enterradas en el cementerio parroquial.
La parroquia nigranesa aún sigue conmocionada. Los vecinos tratan de recuperarse de lo sucedido y piden a las autoridades que esto no vuelva a suceder.
