ALFREDO

Con consignas como «Non somos o problema», «Salvemos a hostalería”, «Se non nos deixan traballar non poderemos pagar» o «Non máis tempo pechados», medio centenar de personas del sector de la hostelería y del comercio se han concentrado esta mañana en el entorno del Área Panorámica de Tui, para protestar por el cierre de sus negocios y pedir soluciones inmediatas a una difícil situación que arrastran desde el pasado mes de marzo.

Obligados a bajar la persiana de sus establecimientos desde pasado 7 de noviembre por el cierre perimetral establecido por la Xunta de Galicia, ven como sus negocios que tanto trabajo y esfuerzo les ha costado levantar durante años, se va muriendo poco a poco sin que nadie ponga remedio a un problema que los va a llevar al cierre definitivo.

Es importante que dejen a la gente de Tui moverse, porque está demostrado que no es en el sector de la hostelería donde se producen los contagios. Somos los que hemos tomado las mayores medidas para luchar contra el coronavirus”, explica Julián Ramírez, con dos establecientos en la ciudad.

Aseguran que este verano los peregrinos que pasaron por la ciudad han descendido en un 30% con respecto al año anterior, lo que ha repercutido en sus ingresos. “Este año fue un desastre. Muchos de nosotros vivimos también de los peregrinos y de nuestros vecinos lusos. Estamos esperando ayudas por parte del concello porque tenemos muchos gastos y ningún ingreso. Seguimos pagando los alquileres, la luz o la seguridad social a pesar de no tener actividad”, indica Ramírez.

Abel Vila, de la cafetería Amazonas, afirma que el sector de la hostelería no es el culpable de los contagios. “La cosa está muy complicada. El anterior confinamiento fue muy difícil sobrellevarlo, y ahora, nos vuelvan a cerrar cuando aún no nos recuperarnos del primer aislamiento”.

Para José Luis la situación esta cada día más difícil. “No sabemos si vamos a poder pagar los gastos y si vamos a poder darle de comer a nuestros hijos”, apunta, mientras que Marina López, con una bocatería en la ciudad, declara que “esta situación nos está perjudicando mucho. Nos están culpando de ser los responsables de los contagios y no es así. Nosotros estamos trabajando sólo con el servicio de comida para llevar, pero no nos compensa ni abrir la persiana”.