Argentina y Uruguay pusieron hoy el Miño y el Rin como ejemplos a seguir para mejorar la gestión transfronteriza del río Uruguay. Así se destacó en el seminario técnico del ‘X Aniversario del Comité para el desarrollo de la Cuenca del Río Uruguay’ (CCRU), que contó con la participación del diputado de Cooperación Transfronteriza y vicedirector del AECT Río Miño, Uxío Benítez, para explicar las características del agrupamiento transfronterizo miñoto.
Desde el CCRU calificaron el AECT del Miño como “una de las principales experiencias europeas de integración transfronteriza” de las que tomar cuenta. Pusieron el modelo de gestión del Miño, de 315 kilómetros y cuenca compartida entre dos países, a la altura de experiencias como la de la gestión conjunta del río Rin, la cuenca fluvial más utilizada en la Unión Europea, considerada su espina dorsal por atravesar Suiza, Austria, Liechtenstein, Alemania, Francia y Países Bajos. Los referentes germano y gallego fueron los únicos de nivel internacional que se explicaron en el evento, en el que se ahondó sobre esfuerzos de los gobiernos locales y los organismos de integración binacionales y regionales de la zona por plasmar la integración transfronteriza entre Argentina y Uruguay.
El diputado Uxío Benítez, destacó que el Agrupamiento Europeo de Cooperación Territorial del Miño tiene una corta vida –nació en 2018-, “mais xa está a ser referente institucional claro na defensa e xestión do territorio miñoto”. En este sentido, subrayó que fue la institución que se puso al frente de las necesidades de los ayuntamientos ribereños en momentos clave como el cierre de fronteras entre España y Portugal por culpa de la COVID, reclamando su apertura. También recordó que está trabajando –entre otros objetivos- para conseguir una unidad de criterios de la Xunta y el gobierno portugués a la hora de aplicar la normativa europea en el espacio ‘Red Natura 2000’ del Miño, iniciativa para la que obtuvo financiación europea.
El nacionalista destacó que el AECT supone un modelo de gestión administrativa, “un instrumento privilexiado de cooperación”, que conoce de primera mano y de manera local, las necesidades de un territorio común a pesar de estar dividido administrativamente entre los estados español y portugués.
Según explicó el diputado Benítez, el AECT Río Minho, además, es un medio jurídico que permite optar y gestionar fondos europeos de manera ágil, promover y organizar acciones de cooperación del territorio de forma directa, así como servir de foro estable sobre el río Miño. Subrayó, asimismo, que consta de una estrategia de actuación con la vista puesta en el 2030.
Esa ‘Estratexia Río Miño 2030’, recordó Benítez, fue elaborada con una metodología participada a través de consultas a la ciudadanía, de la organización de mesas sectoriales, la implicación de las entidades públicas y el asesoramiento de un comité científico. El resultado de este trabajo fue un estudio en profundidad del territorio, el primero de estas características que se hizo en esta área geográfica, que marca las líneas principales a seguir para desarrollar el territorio y que será fundamental conseguir nuevos fondos europeos de cooperación en la próxima década, con objetivos y proyectos claros.
