CEDIDA

El pueblo de A Guardia despidió con un emotivo homenaje a la comunidad de Hermanas que durante 124 años trabajaron por la educación, la sanidad, la pastoral y la cultura del municipio.

El acto consistió en una eucaristía oficiada por el obispo de la diócesis y presidida por el párroco y otros sacerdotes, a la que le siguieron un turno de emotivos agradecimientos.

La iglesia de la localidad se quedó pequeña para tantas y tantas personas que quisieron mostrar su reconocimiento a las 4 Hermanas que en la actualidad forman la Comunidad así como a tantas y tantas otras que han pasado por A Guardia en este largo periodo de tiempo.

Personas llegadas de fuera, toda la comunidad educativa, antiguos alumnos, autoridades, etc, dejaron claro con su presencia el buen hacer a lo largo de los años de la congregación Carmelitas de la Caridad- Vedruna. En dichas intervenciones quedó patente que aunque las hermanas no tendrán presencia física permanente en el colegio, éste seguirá apostando por la continuidad del Proyecto Educativo Vedruna en A Guarda.

Hermanas Carmelitas de la Caridad-Vedrun: Su historia

En A Guarda la educación y las hermanas Carmelitas tienen una historia larga y común. Se debe a Vicenta Rodríguez Fernández (Vicenta Rodríguez Cachada), que a finales del siglo XIX en su testamento estableció que su legado se emplease en la fundación de un colegio en el municipio en el que se diese educación gratuita a niñas sin recursos económicos, pudiendo tener alumnas internas y externas de pago.

Una pequeña comunidad de 6 hermanas se establece en esta villa, iniciando la tarea educativa en la casa de Doña Vicenta el 20 de marzo de 1894, fundando en ese momento el Colegio San José con 72 alumnas, para lo que el edificio se hacía pequeño, por ello se inició la construcción de un colegio más grande en la calle Puerto Rico, que dos años más tarde ya tendría alumnas internas.

Esa fue la sede del colegio, por el que pasaron muchas generaciones de alumnos durante 85 años, hasta el momento en que el edificio no tiene capacidad para albergar a cientos de niños y niñas, ni tiene patios ni espacios adaptados a lo que las leyes docentes exigen. Buscaron las hermanas entonces un solar en el que construir un colegio más funcional y moderno, y en septiembre de 1980 inaugura su tercera sede en el emplazamiento actual. La comunidad en ese momento la constituyen 18 hermanas, de las que 12 forman parte de la comunidad educativa junto a 5 profesoras seglares y un psicólogo.

Con el paso del tiempo y al cumplirse 100 años de la fundación del colegio solamente son seis las hermanas que forman el profesorado religioso del centro, y al haber menos vocaciones van poco a poco encomendando la tarea educativa a más seglares, hasta llegar al momento actual, 2018, en el que se despide muy cariñosamente a las últimas cuatro Hermanas, pero con la seguridad de que el claustro de profesores seguirá apostando por la continuidad del Proyecto Educativo Vedruna.