El alcalde de A Guarda, Antonio Lomba y la concejala de Educación y formación, Fátima Rodríguez, acompañaron a las familias en el inicio del campamento urbano que se desarrollará en los colegios de As Solanas, Sinde y en el recinto del Centro de Interpretación del Castelo de Santa Cruz.

Este año el equipo de gobierno de A Guarda consideró que era una prioridad atender las necesidades de las familias guardesas en relación con la necesaria conciliación entre la vida familiar y laboral durante la época de verano. Para eso, decidió utilizar recursos procedentes de actividades que no estaban programadas, como la Fiesta de la Langosta, y acordó dedicar esos recursos en aumentar el número de plazas del campamento urbano, pasando de 40 en el año 2019 a las 60 de este 2021, siendo un incremento del 50 % respecto de años anteriores.

Pero no sólo decidió aumentar el número de plazas, sino que se aumentó también el período que los niños podían permanecer en el campamento, permitiendo llegar a un máximo de 60 días.

Esto es fruto de la consideración que el equipo de gobierno tuvo en relación con las necesidades mostradas por las familias guardesas a la hora de poder conciliar la vida familiar y laboral en el período estival. A nadie se le escapa que en estos momentos de pandemia es mucho más difícil esta conciliación al no poder contar las familias con la ayuda de los familiares que en años anteriores cubría esta necesidad.

Se consideró que el Concello debía atender esta problemática y dedicar recursos municipales en el campamento urbano, se habilitaron de este modo tres espacios diferenciados para poder establecer grupos burbuja sin contacto entre ellos como criterio de prevención de cualquier tipo de contagio. Como ya informó al alcalde de A Guarda, Antonio Lomba, “la Xunta de Galicia no le concedió al Concello la subvención por conciliación, lo que implica que tenemos que afrontar este servicio con recursos propios”, asegura el regidor.