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El Concello de A Guarda delante de la amenaza de la propagación de incendios forestales que se produce en el período estival y con el fin de mantener las condiciones de seguridad y ornato de las fincas existentes en el municipio, recuerda que es del máximo interés que las fincas y solares se encuentren en un adecuado estado de limpieza y con la masa forestal rozada.

Cada vecino tiene el deber de cumplir con sus deberes para facilitar la convivencia tranquila y pacífica entre todos. Así, quien tenga en propiedad terrenos, construcciones, edificios e instalaciones debe cumplir con los requerimientos que marca la legislación vigente., indican desde el Concello.

A saber:

Los propietarios de los terrenos tienen el deber de gestionar la biomasa vegetal en una franja de 50 metros alrededor de cualquier núcleo de población, edificaciones, urbanizaciones, depósitos de basura, campings, gasolineras e instalaciones industriales situados a menos de 400 metros del monte.

En esa misma franja de 50 metros no podrá haber las especies señaladas en la disposición adicional tercera de la ley 3/2007, de prevención y defensa contra los incendios forestales de Galicia (pino, mimosa, acacia, eucalipto, gesta, silva, toxo, …).

Se deberá proceder a la gestión de la biomasa en el ámbito municipal para proteger los núcleos de población, edificaciones, equipaciones e infraestructuras, antes de 31 de mayo de cada año.

Además se recuerda que:

  • En la temporada de alto riesgo quedan prohibidas las quemas(este año hasta finales de octubre).
  • No tirar colillas ni objetos al monte y extrema las precauciones.
  • Se debe alertar de las prácticas delictivas en el monte, los incendiarios son delincuentes, denuncia.
  • Se ves fuego llama al 085 o 112.

Desde el Concello solicitan nuevamente la colaboración de todo el vecindario, recordando que, en el caso de incumplir lo establecido en la legislación, el Concello podrá optar, según los casos, por la ejecución subsidiaria de los trabajos de limpieza, repercutiendo el coste de la misma en los titulares de las fincas, por la imposición de multas coercitivas entre 120 y 10.000 euros, e incluso, por financiar la ejecución de talas con la posible venta de las especies ilegales; todo ello sin perjuicio de proceder a la apertura del correspondientes expedientes sancionadores, que en lo que va de temporada ya se tramitaron 239.