Casi sin tiempo de saborear la victoria contra el Zubileta Evolution-Bm. Zuazo, la expedición del guardés se subió al avión en Vigo el jueves a primera hora de la mañana. Tocó hacer escala en Madrid y a las seis de la tarde poner rumbo a Estambul. Tras hacer noche en la capital turca, jugadoras, cuerpo técnico y demás miembros de la expedición guardesa tuvieron un pequeño revés en la tarde de ayer. Ya en el aeropuerto turco, recibieron la notificación de que el vuelo que debía llevarlos a Ucrania había sido cancelado debido al mal tiempo en el aeropuerto de destino. Finalmente, el avión pudo salir esta mañana y las gallegas pusieron un pie en Ucrania para ver in situ el temporal de frío y nieve.

El viaje, en tiempos de covid-19, está marcado por la realización de pruebas de detección de coronavirus. Se superaron con éxito antes de iniciar el viaje y ahora ya toca esperar a los resultados de las hechas esta mañana nada más llegar al hotel para poder afrontar con garantías el viaje de regreso. También habrá que pasar una prueba de antígenos para confirmar la disputa del partido de mañana contra el HC Galychanka (13:00 hora española).

Prades se ha podido llevar a tierras ucranianas a todas las jugadoras disponibles -únicamente se ha quedado en A Guarda Martina Mazza-. Ahora la prioridad es poder descansar, soltar piernas esta tarde con una ligera sesión de entrenamiento y completar la preparación del choque de mañana con vídeo para medirse a un equipo que va líder de su competición y que Prades encuentra “duro” tras comprobar que “en la liga ucraniana no tiene rival; la primera línea es muy efectiva, con lanzamiento y buscando a una pivote muy móvil. Además, son rápidas y muy ordenadas en defensa. Saben muy bien a qué juegan y seguro que será un partido duro”, vaticina el técnico.

CRÓNICA: NURIA LAGO