Cedida por el Club Bm. Málaga Costa

Ganar en la derrota. Una paradoja. Pero eso es lo que ha experimentado esta tarde el Atlético Guardés en el pabellón de Ciudad Jardín de Málaga. Sesenta minutos de entrega, sesenta minutos de sentir en equipo, sesenta minutos de esfuerzo, sesenta minutos de compromiso. Pero el premio no llegó y las lágrimas brotaron de los corazones guardeses.

Al equipo de Prades se le atragantó de nuevo por culpa de Merche Castellanos un partido que quiso encarrilar con el 0-4 de parcial y en el cual las locales fueron incapaces de empatar hasta que Estela Doiro puso el 9-9 en el marcador. Al final, un doloroso 21-19 que alejó al Guardés con un global de 44-37 de su primera final continental. Perder sin poder hacer ni un reproche a la actitud y trabajo de tu equipo, es mejor que muchas victorias.

CRÓNICA: NURIA LAGO