ALFREDO

En Galicia existen 72 albergues públicos, pero hay ya más de 300 albergues turísticos privados, 90 de ellos están hoy asociados a Agalber, que está sumando nuevos socios cada día «para buscar juntos la manera de sobrevivir a esta crisis y conseguir que se escuchen las reivindicaciones de unos establecimientos con un peso específico importante en el sector, y fundamental en el Camiño de Santiago».

El sector da trabajo directamente a más de 1.200 personas, gran parte de ellas en zonas rurales donde «somos el motor de la población y contribuimos a fijar población y el retorno de gente nueva al rural», indican. Sólo en los albergues privados el pasado año se registraron más de 1.500.000 pernoctaciones en Galicia.

«Somos una red de establecimientos con servicios e instalaciones de gran calidad que ofrecen más de 13.000 plazas, el 75% disponibles en todos los caminos, y que facturaron en 2019 más de 22 millones de euros, generando miles de empleos indirectos en empresas de servicios y proveedores en toda Galicia«, aseguran desde la asociación.

El Camino de Santiago en Galicia es por supuesto el soporte principal de la mayoría de los albergues. De media más del 90% de sus clientes son peregrinos, y más del 65% de ellos son extranjeros. “Por esto, mientras no haya libre circulación de turismo internacional la mayor parte de nuestros establecimientos serán económicamente inviables”, explican.

La  característica principal de estos establecimientos es que están pensados para compartir, todos los espacios son comunes, «por eso son los establecimientos preferidos del turismo de juventud y principalmente de los peregrinos, porque en ellos completan la experiencia del camino compartiendo, ayudándose entre ellos, cocinando juntos, haciendo vida en común con gente de todas las nacionalidades, culturas y clases sociales, en definitiva, socializando y contribuyendo a que el Camino sea algo único y distinto que cada año atrae a más visitantes a nuestro país«, exponen.

Esta característica que los define es, en esta crisis, el gran problema de estos establecimientos. «Entendemos que las medidas de distanciamiento social son imprescindibles para evitar el colapso de la sanidad y salvar muchas vidas, y por supuesto los albergues que vayan a abrir están dispuestos a tomar todas las medidas de prevención y desinfección que sean necesarias para garantizar la seguridad de nuestros trabajadores, peregrinos y turistas que alojemos«, declaran.

Pero esta adaptación a las normativas de prevención y distanciamiento social, tendrán unos costes que muy pocos podrán asumir. Con un precio por cama muy reducido, unos aforos máximos inferiores al 50%, y unas previsiones de llegada de peregrinos muy bajas, la viabilidad económica de los albergues para los próximos meses será mucho más difícil que de cualquier otro establecimiento de alojamiento.

«Muchos de los hospitaleros, trabajadores, propietarios y familiares son personas de alto riesgo frente al Covid, que en muchos casos no se plantean ni siquiera abrir porque no se ven capaces de reducir suficientemente los riesgos, y temen no ser capaces de sobrevivir sin ayudas económicas hasta que el turismo y el camino se recuperen», señalan.

En el sector preocupa también que cuando llegue la vacuna o tratamiento que esperamos, les permita tener un Xacobeo 2021 con peregrinos de todo el mundo, «que no se encuentren con un camino sin albergues de calidad, sin suficientes plazas de alojamiento y sin los establecimientos preferidos por la gran mayoría de ellos».

Por esto, piden a la Xunta que, además de los 7 millones de euros que se anuncian que se van a invertir en los 70 albergues públicos, (una media de 100.000€ por albergue), que apoye también a los albergues privados con medidas económicas y apoyo institucional como, por ejemplo:

  • Creación de un distintivo avalado por la consellería de Turismo, similar el Clean and  Safe de Portugal, que sea gratuito y que distinga los establecimientos que implementen los planes de contingencia y las recomendaciones publicadas en el manual de Albergues, para ayudarlos a transmitir la imagen de seguridad que ahora es imprescindible. Los pequeños establecimientos en este momento no pueden permitirse los altos costes que tienen los sellos promovidos por las empresas certificadoras.
  • Prestación por cese de actividad mientras no exista una vacuna o tratamiento para el SARS- Cov-2 para los propietarios de aquellos establecimientos que lo soliciten por ser personas de alto riesgo (gente mayor, con patologías de alto riesgo, etc.) o con personas dependientes de riesgo a cargo, que no podrán volver a la actividad sin poner en alto riesgo sus vidas.
  • Nuevas líneas de financiación del IGAPE avaladas por la Xunta sin intermediación de sociedades de garantía recíproca.
  • Plan de actuación en caso de que exista un positivo en algún establecimiento, con ayudas económicas para la desinfección del mismo, para el propietario durante el tiempo que deba permanecer en cuarentena y también para los trabajadores.
  • Subvenciones a fondo perdido para adaptación a las nuevas normativas de higiene y prevención de riesgos ante el Covid-19, para la elaboración de los planes de contingencia con el asesoramiento de profesionales, y para la contratación de servicios y compra de equipos de higienización y desinfección específica para Covid-19.
  • Ayudas para digitalizar los sistemas de check-in en los albergues, que eviten el contacto con los documentos de los viajeros, y se haga de manera ágil sin colas y aglomeraciones en la recepción de los establecimientos. También para la creación de una App especializada para los albergues privados que permita a los peregrinos y a otros clientes reservar con antelación y evitar la concentración de la llegada en horas punta entre otras funciones.
  • Cursos interactivos de formación en limpieza, desinfección y prevención de contagios por el Covid-19, formación profesional en lenguas extranjeras para hostelería, de marketing y promoción online, de uso de las redes sociales de empresa, de uso de herramientas informáticas de gestión de hostelería, de calidad y excelencia en el servicio el cliente, etc.
  • Campañas de promoción con puesta en valor de la calidad y el valor añadido que aportan los albergues a la experiencia del Camino. Apoyo económico a los albergues para tener una representación acorde a su importancia en las ferias de turismo, especialmente en las dedicadas al Camino.

Hasta ahora la ayuda anunciada por parte de la Xunta consistió en el envío de una cantidad indefinida de mascarillas y gel hidroalcohólico, y una serie de Webinars genéricos para todos los establecimientos.

“Los albergues privados son los establecimientos con más dificultades del sector turístico para salir de esta crisis, y para conseguirlo, pedimos que se tomen medidas efectivas y con dotación económica lo antes posible”, finalizan.