La Xunta de Goberno Local aprobó este viernes el proyecto de reforma de un tramo clave de la Gran Vía, entre las calles Gerona y Tarragona, una actuación que incorporará siete rampas mecánicas para facilitar el tránsito peatonal en un corredor de cerca de 400 metros de longitud.

El alcalde, Abel Caballero, subrayó el alcance del acuerdo y el impulso que supone para la transformación urbana de la ciudad. “Xa non hai quen nos pare”, afirmó al explicar el avance de esta nueva forma de conexión entre las plazas de América y de España.

La iniciativa, con un presupuesto de licitación de 9.143.000 euros, contará con financiación del Gobierno de España a través de fondos europeos FEDER. El regidor calificó de “importantísimo” el paso dado por el Ejecutivo local al aprobar la reforma de “unha parte importante da Gran Vía”, en referencia al tramo comprendido entre Xirona y Tarragona.

La actuación prevista en esta primera fase contempla la instalación de siete rampas mecánicas cubiertas con pérgolas, con longitudes que oscilarán entre los 33 y los 46 metros. Según detalló Caballero, el proyecto garantiza la accesibilidad entre las aceras y el bulevar central, al tiempo que mantiene la estructura actual de la avenida y amplía las zonas de vegetación.

Además de mejorar la movilidad peatonal en uno de los ejes más transitados de la ciudad, el alcalde destacó el impacto económico de la intervención. “Queremos potenciar o desenvolvemento económico da zona”, señaló, poniendo en valor la repercusión que estos cambios tendrán tanto en la circulación de peatones como en el impulso de la actividad comercial del entorno.

El regidor también avanzó que el proyecto del segundo tramo, entre las calles Tarragona e Illas Baleares, se encuentra muy avanzado. En este sentido, explicó que “nestes momentos xa temos aprobado e para sacar a licitación para contratar a obra un tramo de preto de 400 metros”, lo que permitirá dar continuidad a la modernización progresiva de la Gran Vía.