AREGA se pone en marcha en Oia
FOTO RUBENS // Las firmas se realizaron esta mañana en el Centro Cultural de Mougas.

Esta mañana se creó en el Centro Cultural de Mougás, en el municipio de Oia, AREGA, la primera asociación de resineros de Galicia que busca potenciar la resina de los pinos, ya que es un producto que a día de hoy está sin explotar en los montes gallegos. 

Los montes gallegos suponen una gran riqueza a los que no se les sabe sacar mucho más aprovechamiento que el de una madera que tarda décadas en producir. Pero lo que muchos no saben es que se puede vivir de los montes gallegos, y también vivir de su resina.

Pruebas realizadas en distintos lugares de Galicia, entre ellos en la parroquia de Mougás (Oia), demuestran el potencial de los pinos gallegos en la producción de resina. Las pruebas indican que estos pinos resinan más y durante más tiempo del año que en el resto de la península. Además cabe destacar que Galicia es la mayor potencia en pino de toda España.

La resina es una sustancia con un sinfín de aplicaciones, muy útil en la vida cotidiana, tanto en los productos de limpieza como en la cosmética, en las pinturas o en la industria farmacéutica, porque se trata de un componente necesario para su solidificación. Algunas pastillas están recubiertas de derivados de la resina natural de los pinos para hacerlas más compactas. También lo puede hacer el petróleo, y de hecho lo hace, pero es más contaminante y no es muy recomendable, además cuando existe la alternativa natural de la resina. Puede parecer sorprendente pero la resina se utiliza para los chicles, perfumes asfalto, cera depilatoria, sprays, e incluso en las nuevas tecnologías y en los teléfonos móviles.

La profesión de resinero es tradicional, aunque ahora se recupera en los montes gallegos, debido a que existe la materia prima en los árboles. Esta profesión se creó hace décadas, por lo tanto no es nueva, pero decayó en los años sesenta porque China comenzó a producir la resina a bajo coste.

Resinación

“Los trabajos de resinación se llevan a cabo por temporadas. Comenzaríamos a trabajar el pino en el mes de enero, dependiendo del trabajador, y consta en sacar la corteza más gruesa para acercarse a la parte viva que es donde se realiza este trabajo, pero sin entrar en madera. Una vez se saca la corteza se clava una chapa metálica para que la resina se dirija al bote de plástico. En el mes de febrero se harían dos líneas con un trazador, en modo vertical, para delimitar la zona de trabajo que es de 12 centímetros de separación. A partir de marzo ya sería cuando se comienza con la segregación de la resina, que se trata de hacer cortes con un período de tiempo de entre 12 y 14 días aproximadamente, aplicando una pasta estimulante que tiene una concentración de ácido sulfúrico rebajado con escayola y una parte de agua. La  temporada de resinación constaría desde marzo hasta finales de octubre. Una vez que se recoge la resina del monte se almacena en bidones de 200 kilos con restos de cortezas y hojas, ya que no se suele quitar nada de ese bote. Luego, esos bidones se envían a Segovia porque en Galicia no existe ninguna fábrica. Para ello, faltaría tener una buena producción para que fuera rentable su creación. Además existen actualmente seis fábricas de resina en toda España”, comenta Xián Santos, tesorero de la nueva asociación de resineros de Galicia, AREGA.

El método antiguo dañaba la madera porque se “chaspaba“, pero con el nuevo método solamente se le quita la corteza y se le aplica un ácido para extraer la resina, sin dañar la madera.

Menor riesgo de incendios

Con la resinación se evitarán incendios, ya que los trabajadores además de podar y limpiar, actuarían también como vigilantes para evitar los incendios que tanto afectan a los montes gallegos.

Oia cuenta con más de 3.000 hectáreas de pino a pesar del gran incendio que azotó al municipio el pasado agosto del año 2013, donde se quemaron más de 1.200 hectáreas de monte.

Empleo

Con esta iniciativa se crearán puestos de trabajo. Por cada 7 hectáreas se designará un resinero con su propio sueldo que rondará los 1.000 euros.  En la parroquia de Mougás existen unas 300 hectáreas, de las cuales 100 son resinables.

La alcaldesa de Oia, Cristina Correa, estuvo presente en el acto que se celebró esta mañana en el Centro Cultural de Mougás y mostró interés, porque la iniciativa generará empleo y además evitará riesgos de incendios en el municipio.