ALFREDO // Dos peregrinos por las calles de Oia

El Camino Portugués por la Costa, a su paso por A Guarda, O Rosal y Oia, está consiguiendo cada vez más fama. Se trata de uno de los caminos más excepcionales y de un gran atractivo por su cercanía al mar y que mantiene durante todo el trayecto unas espectaculares vistas.

Hasta no hace mucho era uno de los Caminos más desconocidos pero el boca a boca y, sobre todo, a las redes sociales, están provocando que el número de peregrinos que lo recorren se dupliquen de año en año. Y es que las cifras no mienten. Tal y como explica Antonio Herrera, hospitalero del albergar de A Guarda, “en lo que llevamos de año pernoctaron en estas instalaciones 950 personas, más del doble que en el mismo período del año pasado”.

Esto se debe al aumento de peregrinos que está teniendo esta ruta, pero también al buen hacer del propio albergue. Ferreira destaca que “el 100% de los peregrinos que llegan al albergue muestran su sorpresa por las características de luminosidad, amplitud, higiene y comodidad que hacen de este un albergue único”.

Ferreira también destacó la diversidad del origen de los peregrinos. En su mayoría venían de distintos lugares de toda la geografía española. Entre los extranjeros las nacionalidades más habituales son portugueses, polacos, alemanes e italianos. Pero también vienen de países tan alejados cómo Rusia, Kazakhstán, Isla Mauricio, Marruecos o la India entre un total de 40 países.

Este es uno de los veranos más satisfactorios para el Camino Portugués por la Costa y, sobre todo, para el albergue de A Guarda que el pasado martes, 16 de agosto, tuvo una ocupación del más del 100% ya hubo que habilitar 5 colchones a mayores de las 36 plazas que tiene para atender todas las necesidades de alojamiento.