Llegaron a Baiona en 1911 debido a la persecución religiosa que estaban padeciendo por aquellos tiempos en Portugal y, tras más de un siglo en la villa, las dos últimas monjas que quedaban en el municipio de la Congregación de las Hermanas Franciscanas Hospitalarias de la Inmaculada Concepción, Rita e Isabel, se han tenido que ir para la residencia de Tui.
El motivo no es otro que la falta de vocación religiosa. No hay monjas para realizar el enorme trabajo que llebavan haciendo desde principios del siglo pasado sin recibir nada a cambio. Una labor social que comenzó a su llegada a Baiona cuando abrieron un colegio sin apenas dinero ni conocimientos de español. Por ese colegio pasaron cientos de baioneses, como la familia del exalcalde de la villa, Ángel Rodal: “puedo sentirme orgulloso que mi madre, mi hijo y yo mismo tuviésemos nuestras primeras pautas y valores educativos con ellas”, reflejaba con tristeza en su Facebook, al igual que Luisa Cabrera, quien señalaba en la misma red social que “mi hijo mayor estudio con ellas, hasta tengo guardado un tu y yo que lo bordó con las monjas hace unos años”.
Rita Pérez es la más veterana de las dos monjas. Llevaba en Baiona unos 40 años e Isabel Costas cuatro. Son las últimas religiosas de una congregación que se integró en el pueblo y que “eran muy queridas”, señaló Rodal. Fueron muchos años de entrega incondicional, tanto a la educación, hasta que cerraron la guardería con la llegada de la Galescola, como al cuidado de enfermos y ancianos. Además, colaboraban con la ONG del municipio “Ayuda al Mundo Necesitado”. Gracias esa labor desinteresada a lo largo de los años, el Concello de Baiona les otorgó en mayo de 2009 la Medalla de Oro de la villa.
El pasado domingo las despidieron y les rindieron un homenaje con una Misa en la Iglesia organizada por el párroco y a la que asistió el Obispo de la Diócesis Tui-Vigo Luis Quinteiro Fiuza. Las redes sociales también se llenaron de mensajes de cariño, asombro y despedida para las monjas que educaron a cientos de baioneses durante un siglo.
